A través de la actividad que realiza la Asociación Sanluiseña de Shogi (ASaSho), la provincia continúa materializando tareas de práctica y difusión del juego ciencia nipón.

Personas de todas las edades se interiorizan en la práctica de esta novedosa disciplina lúdico-pedagógica en San Luis. (Foto de archivo).

Personas de todas las edades se interiorizan en la práctica de esta novedosa disciplina lúdico-pedagógica en San Luis. (Foto de archivo).

Además de presentarse en diversos eventos culturales como la Feria Nacional del Libro en Villa Mercedes, el SeyFest (evento de cómic, manga y animé), y diversas escuelas y clubes de ajedrez, el shogi en San Luis es un fenómeno que sigue creciendo, lentamente pero a paso seguro.

La Asociación Sanluiseña de Shogi es la encargada, desde 2012, de regular la actividad del juego en territorio puntano, y se constituyó como la primera entidad oficial del país con personería jurídica en la especialidad.

El shogi (también llamado en América como “ajedrez japonés”) es un juego netamente oriental, pero su actividad se ha masificado en el resto del mundo, especialmente entre los más jóvenes, debido al internet y la difusión del manga y animé como parte de la explosión en Occidente de las prácticas de Oriente.

Sus características únicas, dentro de los juegos de estrategia, lo han vuelto un atractivo sin parangón en países como Rusia (donde hasta el mismísimo ex campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov se ha mostrado muy interesado), Alemania, Polonia o España; y en Latinoamérica ya se ha iniciado su actividad federada en Chile, Perú y Brasil.

Garry Kasparov, uno de los más grandes ajedrecistas de todos los tiempos, se interiorizó en el shogi y lo practica a nivel profesional.

Garry Kasparov, uno de los más grandes ajedrecistas de todos los tiempos, se interiorizó en el shogi y lo practica habitualmente.

¿Qué es el shogi?

El shogi es un juego de mesa de origen japonés, su nombre se escribe ?? y significa “juego de los generales”. Fue introducido en el País del Sol Naciente en el siglo VIII.

En esa época arribó desde la India (mediante la ruta comercial de China y Corea) bajo el nombre de chaturanga, juego que también se instauró en diversos países con sus propias reglas según la idiosincrasia local. Por supuesto, esta novedad de la época también se expandió hacia Occidente, en los tiempos de las cruzadas, formando lo que hoy conocemos como ajedrez, con los reyes católicos como estandartes, seguidos por obispos (alfiles), caballeros y torres. Muy representativo.

Por su parte, volviendo a Japón, se encontraron las primeras piezas de shogi en el templo Kofuku-ji de Nara, alrededor del año 1058. Tal y como lo conocemos hoy en día data, entonces, del siglo XI de nuestra era, y su parentesco con el ajedrez, el xiang qi (variante china), makruk (tailandesa) y muchos más, es indudable.

Con respecto a sus reglas, se practica en un tablero de 9 por 9 con 20 fichas por bando y su principal atractivo radica en que las piezas se reciclan constantemente: cuando un jugador captura una ficha al rival, puede incorporarla nuevamente al tablero pero a su favor, dando al juego una dinámica muy particular.

“Al principio el shogi parece ser una mera copia del ajedrez, pero cuando te vas metiendo te das cuenta que tiene una dinámica interesante, con reglas que pueden ser simples o complejas, de acuerdo a qué tan profundo se quiera bucear en él”, expresó José Scalise, uno de los integrantes de ASaSho, y completó: “Es una propuesta realmente muy valiosa”.

José Scalise, instructor de ajedrez de la ULP desde hace una década, uno de los referentes del shogi puntano.

José Scalise, instructor de ajedrez de la ULP desde hace una década, uno de los referentes del shogi puntano.

El shogi, colaborador natural del ajedrez

Haciendo un paréntesis podemos decir que el ajedrez europeo es el rey de los juegos de estrategia en Occidente, y pilar de la enseñanza de herramientas lúdico-pedagógicas en las aulas de San Luis desde hace más de una década, a través del Programa Ajedrez de la Universidad de La Punta, cuyas acciones tienen lugar ininterrumpidamente desde el Mundial de Ajedrez San Luis 2005, que se disputó en Potrero de los Funes, donde se consagró campeón el búlgaro Veselin Topalov.

El shogi, como siempre proponen desde su organización a nivel provincial, no es rival del ajedrez sino un “primo oriental”, un complemento áulico, tanto para desarrollar el pensamiento crítico formal del niño en su proceso de aprendizaje, como para generar un nuevo entretenimiento entre pares que puede, incluso, propiciarse en ámbitos federados, siempre que la voluntad política acompañe, como fue el caso del ajedrez europeo hace más de diez años en San Luis, convirtiendo a la provincia, al cabo de una década, en un punto neurálgico de la especialidad a nivel latinoamericano. Gran prueba de ello es que, en el 2016, los dos campeones absolutos de ajedrez son representantes de San Luis: Diego Flores (absoluto), y Ayelén Martínez (femenino).

El ajedrez y el shogi están estrechamente ligados.

El búlgaro Veselin Topalov fue consagrado campeón mundial de ajedrez en San Luis, en el año 2005.

El búlgaro Veselin Topalov fue consagrado campeón mundial de ajedrez en San Luis, en el año 2005.

La práctica de juegos de estrategia estimula el desarrollo de nuevas regiones cerebrales

Los datos recabados en una reciente investigación realizada confirman que los expertos en juegos de mesa, como el ajedrez o el shogi, usan con mayor destreza una región del cerebro que no es desarrollada fácilmente por el resto de los seres humanos.

El artículo (enlace al original, en idioma inglés), que fue difundido por la prestigiosa revista Science, afirma que las jugadas “intuitivas” realizadas por los maestros, ante la elección forzada entre cuatro opciones para un juego en proceso, durante dos segundos en total, no son naturales sino parte de un proceso de entrenamiento cerebral.

Para el estudio, que llevó a cabo el Instituto de Ciencia Cerebral Riken, de Japón, no sólo fueron convocados jugadores habituales, también participaron aficionados en distintos niveles.

Por los informes del estudio se notó, durante la evaluación, un incremento considerable en el área del núcleo caudado, que se considera responsable del control de los movimientos corporales voluntarios pero también se vincula con el aprendizaje y la memoria.

Según el profesor Keiji Tanaka, director de la investigación, “el hallazgo fue una sorpresa, porque al volverse expertos los maestros shogi comienzan a usar todas las regiones del cerebro”.

Parte de la extrañeza en los científicos es que la mencionada zona cerebral, que forma parte de los ganglios basales, no se relaciona con la inteligencia.

Según estudios recientes, la práctica constante de juegos de estrategia estimula regiones cerebrales que no se desarrollan fácilmente por otros medios.

Según estudios recientes, la práctica constante de juegos de estrategia estimula regiones cerebrales que no se desarrollan fácilmente por otros medios.

¿Dónde jugar shogi en San Luis?

La Asociación Sanluiseña de Shogi (ASaSho) fomenta la práctica y difusión de esta disciplina en nuestra provincia. Para más información se los puede contactar en el teléfono 2664300199, en la web www.ajedrezjapones.com, a través del email shogi@outlook.com o en Facebook como “Shogi San Luis”.

Además, cada sábado es posible adquirir un ejemplar del semanario La Opinión, donde se brindan fascículos con clases teóricas del ajedrez japonés.

La página de la Asociación Sanluiseña de Shogi funciona en www.ajedrezjapones.com.

La página de la Asociación Sanluiseña de Shogi funciona en www.ajedrezjapones.com.

Nota, corrección y contenidista: Mariano Pennisi.

Fotos: ASaSho / Internet.