Este viernes, 32 alumnos de la Escuela Nº 150 “Tomás Espora” llegaron al Parque Astronómico La Punta, en el marco de un enriquecedor viaje de estudios que buscó conectarlos con la Puntanidad. Allí disfrutaron de una función en el Planetario y una recorrida por el Solar de las Miradas, un observatorio al aire libre único en el país, que invita a ponerse en los zapatos de los primeros astrónomos.

Los chicos de Naschel, felices después de su visita guiada por el Parque Astronómico.

Los chicos de Naschel, felices después de su visita guiada por el Parque Astronómico.

Hace exactamente un mes, cuando los chicos de la Escuela Nº 150 “Tomás Espora” de la localidad de Naschel se enteraron de que saldrían en un viaje de estudios, todos los planetas comenzaron a alinearse. Este viernes, después de semanas de preparación en el aula y con un entusiasmo desbordante, los 32 alumnos que asisten a los grados niveladores se subieron al micro escolar para emprender una recorrida por los principales hitos turísticos de la ciudad de San Luis, La Punta y alrededores.

“Pensamos este proyecto para que pudieran vivenciar lo que es el ser puntano. Muchas veces hablamos en el aula sobre Puntanidad, un concepto que muchos definen como el amor a San Luis. Pero, ¿cómo es posible querer algo si no lo conocen? Por eso pensamos en realizar un viaje educativo y mostrarles esta parte tan importante de la historia de nuestra provincia”, destacó Cintia Suárez, docente de los tres grados niveladores a los cuales asisten alumnos con distintas dificultades de aprendizaje.

Esta mañana, tras recorrer los 120 kilómetros que separan a Naschel de La Punta, los chicos visitaron las réplicas históricas del Cabildo de 1810 y la recientemente inaugurada Casa de Tucumán. El siguiente destino fue el Parque Astronómico La Punta (PALP). Ubicado a metros del campus de la Universidad de La Punta (ULP) y a sólo 20 kilómetros de la ciudad de San Luis, este predio se convirtió en los últimos años en uno de los centros de divulgación científica más importantes de la región.

Durante toda una mañana, los alumnos pudieron vivir experiencias concretas que los acercaron aún más al mundo de la ciencia. De igual modo, se animaron a participar y plantear todas sus dudas a los guías del PALP. “Este tipo de experiencias no hacen más que enriquecer el trabajo áulico. Lo que vivieron en el PALP suma al trabajo integral que hacemos con ellos día a día”, opinó la docente.

El Solar de las Miradas fue la segunda parada de su recorrida. Allí pudieron conocer cómo se exploraba el cielo en la antigüedad.

El Solar de las Miradas fue la segunda parada de su recorrida. Allí pudieron conocer cómo se exploraba el cielo en la antigüedad.

Primera parada: el Planetario

Dispuestos a conocer más sobre el cosmos, los alumnos ingresaron primeramente al Planetario. “Hoy podríamos ver el cielo de cualquier lugar del mundo, pero decidimos mostrarles una simulación del cielo real de San Luis, para que esta noche cuando lleguen a Naschel puedan salir e identificar los astros que les mostramos aquí adentro”, les adelantó la guía del Parque.

Tras acomodarse en sus butacas y acostumbrarse a la oscuridad total, comenzaron a disfrutar de un fascinante viaje astronómico, que los llevó durante media hora por los planetas que componen la Vía Láctea, las distintas fases de la Luna, las constelaciones y por una lluvia de estrellas fugaces.

“Me encantó cuando se apagaron las luces y nos empezaron a contar sobre los planetas. Siempre pensé que el Sol era una bola de fuego. Hoy aprendí que es una estrella mediana hecha de gases”, afirmó sorprendido Bautista Cuello (9) tras salir de la función. Y añadió: “Es lindo venir al PALP porque te enseñan un montón de cosas”.

Segunda parada: el Solar de las Miradas

Más tarde, con el contraste de la oscuridad todavía en sus ojos, los chicos se dirigieron al Solar de las Miradas: el primer observatorio a ojo desnudo del país, compuesto por más de 40 reproducciones artísticas de instrumentos utilizados previo a la invención del telescopio.

Allí, guiados por un especialista del Parque, descubrieron cómo exploraban el cielo y el paso del tiempo los primeros astrónomos por medio del gnomon, las veletas, la armilla equinoccial y otros instrumentos. Jorge Pérez (8) quedó fascinado con este circuito: “Fue hermoso venir al Parque Astronómico. Uno de mis lugares preferidos fue el gnomon, donde pudimos ver cómo la sombra del Sol avanza cuando cambian las estaciones”.

 

Nota: Prensa Universidad de La Punta.

Fotos: Axel Seleme.