Este viernes desde las 11:00 hasta las 14:00, en el Ministerio de Seguridad, se llevó a cabo un encuentro en el que participaron el jefe del Área Emergencias del Programa San Luis Solidario, Darío Zabala, y los pilotos Ignacio Caminos (de Buenos Aires), Eduardo Carcioffi y Mario Cobos (de Río Negro).

Darío Zabala se reunió con los pilotos Ignacio Caminos, Eduardo Carcioffi y Mario Cobos.

Darío Zabala se reunió con los pilotos Ignacio Caminos, Eduardo Carcioffi y Mario Cobos.

Se evaluaron temas referidos a la intervención en el incendio que afectó la zona de Potrero de los Funes, El Durazno, El Suyuque y la Villa de la Quebrada. También se planificaron estrategias para la optimización de futuras operaciones para el combate contra el fuego.

Los pilotos comerciales, habilitados para el combate de incendios forestales, volaban las aeronaves MA 18 Dromader, AT-8T Air Tractor (ambas monoplazas) y un Cessna 182 con capacidad para cuatro personas. Estos aviones tienen un volumen de carga entre 2.500 y 3.000 litros de agua por vuelo y una permanencia en el espacio aéreo para cuatro horas sin recargar combustible.

Según lo expresado por los pilotos, que en esta oportunidad estaban al Servicio de San Luis Solidario, durante el incendio que duró varios días se lanzaron más de 200 disparos hidrantes en las zonas siniestradas. Primeramente, en el avión vigía (Cessna) se realizaba un vuelo de reconocimiento de las áreas afectadas, se tomaban fotografías y posteriormente se evaluaba y organizaban, las estrategias operativas que se llevarían a cabo para el ataque del fuego.

Asimismo, los miembros informaron que las aeronaves pueden volar entre 10 y 15 metros al ras de la tierra, y que el inconveniente que tuvieron algunos días, se debió al viento que afecta la pista por el lado Este, al momento de despegar, y cuyas ráfagas superaron los 75 km/h.

La permanencia de los pilotos en la ciudad de san Luis se prolongará hasta noviembre.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Seguridad.

Corrección: Mariano Pennisi.