Los equipos fueron concedidos por la cartera social a asociaciones integradas por exbeneficiarios que se dedican a realizar los trajes del Carnaval de Río en San Luis. También obtuvieron una recta, una colladera, una Ovelock, y materiales básicos de costura.

Las máquinas beneficiarán a cincuenta cooperativistas.

Las máquinas beneficiarán a cincuenta cooperativistas.

Como parte de las políticas de la cartera social, que favorecen a las cooperativas de ex beneficiarios del Plan de Inclusión Social, este jueves fueron otorgadas doce máquinas de coser industriales. El equipamiento fue concedido a las asociaciones “La Esperanza” e “Hilvanando Sueños”, de Villa Mercedes, y a “Ave Fénix Confecciones” y “Rosa Mística”, que funcionan en la ciudad de San Luis. Recibieron tres máquinas cada una, más una recta, una colladera, una Ovelock, y materiales básicos como tijeras, hilos, agujas y alfileres.

El ministro de Inclusión Social, Gastón Hissa, explicó que la concesión de los dispositivos apunta a mejorar las condiciones laborales de estas cooperativas, que tienen como principal tarea la confección de los trajes que lucen los pasistas en el Carnaval de Río en San Luis.

“Estas cooperativas contemplan a 50 trabajadores, así que es un aporte significativo. Ya estamos próximos al Carnaval y ellos reciben esto con entusiasmo, porque son de alta tecnología en materia de costura. Estas asociaciones trabajan todo el año porque implica una gran tarea. Esto viene a reforzar y actualizar el instrumental con el que contaban”, manifestó Hissa.

Firmaron la adquisición referntes de cuatro cooperativas que realizan los trajes del Carnaval de Río en San Luis.

Firmaron la adquisición referntes de cuatro cooperativas que realizan los trajes del Carnaval de Río en San Luis.

Una labor que implica unos mil trajes al año

Nora Isabel, integrante de la cooperativa “Ave Fénix”, explicó que para cada edición del evento carioca en tierra puntana confeccionan más de mil trajes, por lo que la tarea se realiza anualmente. “Nos llegan los diseños, que luego llevamos a molde, y de ahí a la tela. Se empieza con la ropa de niños y luego llegan los diseños para los adultos”, detalló.

La cooperativista, además, comentó que con los nuevos dispositivos esperan incrementar la producción. “Hasta ahora trabajábamos con máquinas prestadas, pero estas son nuestras. La ropa sale como terminada en una fábrica. Después, a mano, se cortan hilos y se hacen los últimos detalles”, comentó.

 

Nota y fotos: Darío Calderón – Prensa Ministerio de Inclusión Social.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Emilce Martínez.