El destino de José María Gatica era, desde la cuna, la grandeza. Su gesta, gloria y controversia estaban marcadas para nacer un 25 de mayo. Esas coincidencias patrias suelen estar reservadas para aquellos que tienen destino de bronce. Gatica fue revolucionario. Gatica revolucionó su tiempo, él lo sabía y vivió en consecuencia.

José María Gatica: un campeón sin corona que perdura en el tiempo

José María Gatica: un campeón sin corona que perdura en el tiempo

El 25 de mayo de 1925 comenzó a escribirse la historia de un hombre que concibió la vida y el ring como una misma cosa. Y si algún título no pudo conseguir en el ámbito deportivo, el boxeador puntano conquistó el cetro más preciado: el amor de su pueblo.

Las 85 conquistas de sus 95 batallas en el cuadrilátero, pasaron a engrosar las páginas más notables del boxeo argentino, que tiene un apartado especial reservado a los grandes: Gatica es uno de ellos.

Un héroe, para ser venerado como tal, necesita que su pueblo pueda rendirle homenaje, todos los días, a cada momento. Además, un ídolo descansa mejor rodeado de sus afectos. Por eso, el Gobierno de la provincia de San Luis entendió que el lugar donde tenía que estar por siempre era en suelo puntano, su Villa Mercedes natal.

Gatica saluda a Juan Domingo Perón en una de las tantas veladas que ambos vivieron en el Luna Park

Gatica saluda a Juan Domingo Perón en una de las tantas veladas que ambos vivieron en el Luna Park

Así, “cumpliendo un sueño de todos los puntanos, sanluiseños y mercedinos”, como lo dijera el gobernador Claudio Poggi, el día de la llegada de los restos de Gatica a San Luis, el 24 de mayo de 2013; “el campeón del pueblo” hoy es monumento, museo. El boxeo resurgió en la provincia, con él merodeando los gimnasios y cuadriláteros de San Luis.

La gente lo erigió como “rey sin corona”; por eso, su provincia le puso un palacio a su disposición: el Palacio de los Deportes, en Villa Mercedes.

 

Nota: Adolfo González.

Foto: Archivo web.

Corrección: Mariano Pennisi.

Contenidista: Emilce Martínez