Como cada año, esta noche, Villa de la Quebrada atraerá a peregrinos de múltiples diócesis que partirán desde la ciudad capital. Caminarán 38 kilómetros para dejar sus promesas, súplicas o agradecimientos a los pies de un crucifijo que fue encontrado, según la tradición, en el corazón de un algarrobo en la mitad del siglo XIX. A Renca, la otra capital de la fe, también llegarán fieles.

Los peregrinos Caminarán 38 kilómetros para dejar sus promesas, súplicas o agradecimientos a los pies de un crucifijo que fue encontrado.

Los peregrinos Caminarán 38 kilómetros para dejar sus promesas, súplicas o agradecimientos a los pies de un crucifijo que fue encontrado.

El escritor e historiador Jesús Liberato Tobares enunció que una de las características del puntano histórico es la religiosidad profunda. Durante cuatro días, Villa de la Quebrada y Renca testimoniarán esa devoción.

“Considerando la afluencia de fieles de la provincia de San Luis, e incluso de provincias vecinas, para venerar el Santo Cristo de la Quebrada, se erige la entonces capilla como santuario para que se adore a nuestro Señor Jesucristo en este título particular”, dijo el obispo de San Luis, Juan Rodolfo Laise, el 28 de abril de 1972, durante la fundación.

Al lado, 20 años antes, se abrió un vía crucis. Esta noche, y hasta el 3 de mayo, cuando sea la celebración del Cristo más la procesión, algunos promesantes, incluso arrodillados o descalzos, rezarán ante las 62 estatuas de mármol de Carrara (Italia) tamaño real, por las 14 estaciones a 1400 m serranos.

Cada año, un crucifijo estilo colonial pintado en ocre, blanco, negro y rojo, de tan sólo 15 cm de pies a cabeza, atrae a miles de personas. La ruta del peregrino es de 38 km, desde la capital puntana hasta el santuario. La fe no cuenta los pasos.

En la Villa de la Quebrada se pueden encontrar muestras de devoción y fe de parte de los feligreses.

En la Villa de la Quebrada se pueden encontrar muestras de devoción y fe de parte de los feligreses.

También, los devotos rezarán al nordeste de la ciudad, a 152 km. Otro antiguo punto de comunión anuncia: Santuario del Milagroso Señor de Renca. El adobe de la fachada moldeada por los jesuitas, 215 abriles después de bendecirse, tuvo que remodelarse en 1947, pero las astillas de la cruz tallada sobre un tronco mantienen la sacralidad y la fe. Según relatos históricos, el Cristo primero fue encontrado por un indio en Chile y luego, milagrosamente a salvo de un incendio, mientras era trasladado hasta Córdoba, el crucifijo hizo que una mula se empacara a orillas del Río Conlara. Leopoldo Lugones, asiduo visitante de la zona, le escribió un poema al “Cristo del Espinillo”, cuya fiesta, además folclórica, es cada 3 de mayo.

Los promesantes renuevan su fe

Los promesantes renuevan su fe

También, miles de feligreses y turistas de todo el país o limítrofes recorrerán las graníticas estaciones del calvario otoñal.

 

Video: Renca

Nota: Matías Gómez.

Foto: Archivo ANSL.