La famosa psicóloga chilena responde a una gran interrogante que envuelve a los adolescentes de este siglo: no quiero ser grande. La profesional pone la mirada en los padres y en sus inconsistencias a la hora de poner límites y educar. En la conferencia que brindó  en la Sala Hugo del Carril abordó cada una de las premisas de su tercer libro con anécdotas y humor.

“No Quiero Crecer” es fruto de una investigación de 9 años que llevó a Sordo a entrevistar a adolescentes de 9 a 30 años en toda Hispanoamérica. Todos coincidían en  que no querían llegar a ser grandes porque veían que sus padres siempre estaban de mal humor ya no se reían, no bailaban, no se besaban y se quejaban de sus trabajos.

Este fue la punta del ovillo, para que la autora de “Viva la Diferencia”, tratara de remover en la inconsistencia que los adultos cometen sin darse cuenta, en la educación de los chicos.

“Nosotros no soportamos que nuestros hijos se aburren entonces tratamos de divertirlos, se nos olvidó que el aburrimiento es la madre de la creación. Ellos tienen que buscar herramientas para salir de ese estado de esta forma desarrollan habilidades internas, si nosotros les ponemos todas las soluciones en la mesa ellos nunca van a poder darse  cuenta si pueden enfrentar esos problemas”, explicó la psicóloga especializada en temas femeninos, de pareja y de sexualidad adolescente.

Cada tramo de la conferencia estuvo envuelto con anécdotas propias y de la investigación, muchos de los padres que fueron parte de la conferencia ayer en la Sala Hugo del Carril,  asentían con la cabeza como si ellos hubieran vivido en carne propia esas experiencias.

Uno de los puntos que marcó Sordo a lo largo de toda la charla fue la poca consistencia que tienen los padres para reflejar autoridad. “Nos falta el valor que nuestros hijos nos odien dándoles de comer sano”, dijo la psicóloga, y en sintonía con este tema  detalló que los malos hábitos alimenticios ha llevado a que se duplique la cantidad de chicos con obesidad.

“El único camino posible es que mi palabra sea consistente tanto con un si como cuando tengo que decir no”, agregó Sordo.

La conferencia, en la sala Hugo del Carril, comenzó a las 21.00 y duró dos horas.

La conferencia, en la sala Hugo del Carril, comenzó a las 21.00 y duró dos horas.

El dios del siglo XXI

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han cambiado todas nuestras prácticas, a tal punto que hoy tener celular, Internet y televisión se han vuelto necesidades básicas.  “Hoy nosotros ponemos los celulares antes que los platos, se ha perdido el espacio de hablar en la mesa porque todos estamos pendientes del teléfono”, explicó la profesional.

Muchas veces estamos informados con los que están lejos y no hablamos con las personas que están a mi lado. Esta forma de comunicarnos “aleja a los que están cerca y acerca a los que están lejos”, destacó.

“Adoramos a la pantalla vivimos las 24 horas comunicados, nos dormimos muchas veces con el televisor prendido y nos levantamos con él. Nos llenamos de malas noticias para salir afuera a enfrentar el mundo, en vez de despertamos escuchando la música que nos gusta”, agregó la psicóloga cuyos libros son los más vendidos en Hispanoamérica.

“No quiero crecer”

Pilar Sordo en sus investigaciones llegó a la conclusión que los chicos repetían este concepto de no querer ser grandes, “porque ven que somos una generación triste, la única palabra que repetimos es estoy cansado, vamos al trabajo como si fuéramos a una guerra, casi nunca nos escuchan decir que nos apasiona lo que hacemos, acentuó la profesional”.

Sordo destacó que se daba en menor porcentaje en adolescentes de Argentina y Ecuador, de acuerdo a las conclusiones que llegó en las entrevistas que realizó a lo largo de 9 años.

Los padres emiten un mensaje: “Si yo trabajo es para que vos tengas todo lo que quieras, así los niños aprenden que el trabajo es solo para comprar cosas”.

Para cerrar la conferencia, que duró dos horas, la psicóloga y escritora remarcó algunas aristas, en primer lugar no cederle el espacio de educación de nuestros chicos a los medio de comunicación; hay que educar con firmeza, ternura y fuerza de voluntad. “Hay que devolverle la autoridad a los maestros”, destacó en el final de su charla.