Los chicos de la tecnicatura en Postproducción de Cine, Video y TV presentaron el resultado de semanas de trabajo. En cinco minutos tuvieron que contar una historia de acción. El trabajo en equipo y el compromiso con la tarea fueron fundamentales para alcanzar el objetivo.  

En la primera actividad de 2014, los chicos aprendieron a trabajar en equipo y resolver problemas creativamente

En la primera actividad de 2014, los chicos aprendieron a trabajar en equipo y resolver problemas creativamente

Después de semanas de intenso trabajo, los alumnos de 1° año de la Tecnicatura en Postproducción de Cine, Video y TV de la Universidad de La Punta (ULP) tuvieron su momento de gloria. El miércoles por la tarde presentaron los cortometrajes de acción, que con tanto esfuerzo, pasión y compromiso habían producido para la materia Realización I. Los resultados quedaron a la vista.

En total, fueron cinco trabajos: Mi elección, dirigido por Nicolás Aflalo; Quieto o disparo, de Bianca Ortiz; Sólo vine a volar(me), de Nicolle Pelegrina; Tucho, de Jorge Martínez, y Menage a Trois, de Yamila Bula.

En no más de cinco minutos lograron contar increíbles historias. Con mucha creatividad convirtieron el campus universitario —la locación común para todos- en un parque recreativo, una calle de barrio, un hogar familiar y hasta la cueva de un grupo de secuestradores. Además, aprovecharon al máximo las herramientas técnicas ofrecidas por la ULP para llevar su potencial al límite y hasta se animaron a seleccionar a los actores por medio de un casting.

“Vivieron una experiencia formadora única, que los acerca al ámbito donde se desempeñarán próximamente”, destacó Roberto Oros, director del Instituto de Comunicación y Arte (ICA), a los alumnos luego de la proyección. Y añadió: “Aprendieron a trabajar en equipo, a tomar decisiones, a acompañar al otro con la risa y el llanto… Todos en la ULP compartimos su alegría”.

 "La práctica es fundamental en el campo audiovisual", aseguran los alumnos del ICA

“La práctica es fundamental en el campo audiovisual”, aseguran los alumnos del ICA

Lucas Gontero y Daniel González, profesores de la materia Realización I, también reconocieron el trabajo de los chicos. “Esta primera instancia les demostró que siempre se puede seguir aprendiendo. La idea es que se sientan profesionales desde el principio y que podamos acompañarlos en este camino”, reflexionó Gontero. Por su parte, González subrayó: “Queremos que sean profesionales completos, capaces de desenvolverse en cualquier ámbito”.

Una experiencia que deja huellas

En su primer contacto real con el cine, los chicos desplegaron todo su talento. Además, aprendieron a trabajar en equipo, resolver problemas creativamente y tomar decisiones inteligentes:  competencias que la Universidad de La Punta (ULP) busca fomentar en todos los niveles educativos.

“Hacer este primer corto fue muy enriquecedor. Aprendimos mucho, no sólo de los profesores sino, también, de nuestros compañeros. Eso está buenísimo”, reconoce Matías Porro, sonidista de Quieto o disparo. Y agrega: “La ULP nos brindó los materiales que nos hacían falta. Esto permitió que la experiencia fuera entretenida y muy disfrutable”.

Lourdes Kepcija, encargada de Arte de Tucho, en tanto, disfrutó mucho de su primera vez haciendo cine. “Antes de entrar a la ULP no tenía mucha idea sobre postproducción; sólo sabía que me encantaba lo audiovisual. Esta primera actividad me abrió mucho la cabeza. Sentí una satisfacción muy grande cuando vi el corto editado. La práctica es la única manera en la que uno aprende”, destaca.

Este aspecto también fue fundamental para Franco Quiroga, sonidista y editor de Sólo vine a volar(me). “Fue una oportunidad para autosuperarme. El conocimiento no siempre se trata de la teoría sino de la experiencia y la práctica. Es un paso esencial para incorporar nuevas herramientas”, afirma.

Nota y foto: Prensa Universidad de La Punta