Joaquín Fargas, el tecnólogo-artista que abrió junto a Diego Golombek el ciclo de conferencias Artech, analiza el rol del arte en la tarea de divulgación científica. Con el relato de sus experiencias artísticas, cautivó a las 200 personas que dijeron presente en la primera charla de Artech: el ciclo de conferencias organizado por la Universidad de La Punta (ULP), que lo tuvo como orador junto al biólogo divulgador Diego Golombek.

Su nombre es Joaquín Fargas y con sus obras busca sacar al público de su zona de confort y hacerlo reflexionar sobre la simbiosis entre arte, ciencia y tecnología.

“A lo largo de la historia de la humanidad, el arte se ha valido de herramientas tecnológicas y desarrollos científicos para poder expresarse”, asegura el creador de proyectos como La Cueva del Futuro, Sunflower: Centinela del Cambio Climático, Bio-Wear, Immortality y Robotika. Y añade: “Hoy más que nunca aparece una extensión, un panorama muy amplio de tecnología, que cada vez incorpora más rápido al arte y a su posibilidad de expresarse a través de herramientas”.

Entre otras, menciona el cincel y el pincel, la fotografía, el cine, la biotecnología, la realidad aumentada y la fotografía digital. “Muchas de ellas ya están incorporadas y dialogan constantemente. El arte tiene que estar basado en algún concepto y hoy podemos encontrarlo en estas herramientas”, confirma.

Objeciones en el cambio de paradigma

En su afán de romper paradigmas y estereotipos, este talentoso ingeniero y artista encontró objeciones tanto en el campo artístico como el científico. “Me costó mucho que me aceptaran –afirma-. En mis proyectos sobre cambio climático, desde el punto de vista científico, me decían que ante una hecatombe mundial lo único que yo hacía era una obra de arte. En el ámbito artístico, en tanto, me decían que era un proyecto científico. Estaba en un limbo que no me permitía estar de un lado ni del otro”.

Con el tiempo, la permeabilidad y el reconocimiento –aun con objeciones- llegaron. “Acepto a lo que me expongo. Las críticas me enriquecen. Además, las objeciones tienen que ver con el medio en que me muevo”, asegura Fargas. Y añade: “Si yo utilizo biotecnología como una herramienta de expresión artística, por ejemplo, me expongo a críticas de bioética y a planteos de si es ético usar materiales biológicos para hacer una obra artística”.

Las críticas me enriquecen, asegura Joaquín Fargas.

Las críticas me enriquecen, asegura Joaquín Fargas.