Lo afirmó el jefe del programa Políticas Innovadoras Universitarias, Selín Carrasco, quien buscará acreditar la oferta académica de la casa de estudios ante la CONEAU.

Desde hace tiempo, la Universidad de La Punta (ULP) busca acreditar su oferta académica ante la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). A partir de este año, el encargado de llevar adelante este trámite será Selín Carrasco, un prestigioso académico chileno que asumió recientemente la jefatura del programa Políticas Innovadoras Universitarias de la ULP.

“Mi función será hacer explícito el proyecto de la ULP y acreditar que la diferencia que mantiene con el resto de las universidades es positiva”, resume Carrasco, quien participó en proyectos para validar universidades de España, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Chile. En el país vecino, por ejemplo, trabajó en la acreditación de la Universidad de Los Lagos, la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y la Universidad de La Frontera, entre otras. Además, fue miembro de las comisiones de Agenda Digital de los gobiernos de Chile y Perú.

“Los procesos de acreditación actuales son perfectos para las universidades de la década del sesenta, pero no para las de la segunda década del siglo XXI”, explica el jefe del programa Políticas Innovadoras Universitarias de la ULP. Y añade: “Es importante que se empiece a considerar la apertura que ofrecen los nuevos tipos de universidades. La resistencia al cambio es fuerte, pero contrasta con el crecimiento de universidades innovadoras, de empresa y virtuales”.

El proceso para lograr la validez nacional de los títulos no es fácil en un escenario marcado por la transición entre la universidad letrada y la universidad virtual. Aún así, Carrasco es optimista: “La ULP sigue el camino de las universidades líderes del mundo”, asegura. En este contexto, surgen nuevos criterios de evaluación, entre ellos, los entornos personales de aprendizaje y el nuevo rol facilitador de los docentes.

San Luis: Una “anormalidad” que asombra al mundo

Hace algunos años, el académico chileno detectó que en la Argentina existía una “anormalidad” (sic.). “En muchos lugares del mundo se intentó ofrecer Wi-Fi como un servicio abierto, pero no funcionó por la presión de las empresas. Lo mismo sucedió cuando se habló de entregar computadoras a los niños. El único país que cumplió como tal fue Uruguay con el plan CEIBAL”, ejemplifica Carrasco. Y argumenta: “Al ver que en San Luis hay un plan digital a largo plazo, Wi-Fi gratuito para toda la población, computadoras entregadas a primaria, el concepto de ´escuela digital´ trabajado y una universidad abocada a investigar todos estos procesos y aplicar elementos muy punteros, no pude hacer más que admirar esta ´anormalidad´”.

Esta primera impresión llevó a Carrasco a escribir un artículo para la cátedra de la UNESCO de Educación a Distancia en 2011. En éste concluía: “He visto una organización compleja que no sólo pretende instalar computadoras, sino que forma a sus profesores en su uso (…) y modifica el imaginario de jóvenes y niños sumergiéndolos en un mundo digital”.

Con respecto a su desembarco en la ULP manifestó: “Nunca me había tocado estar en un espacio tan innovador. Los empleados de la ULP y los sanluiseños no son conscientes de lo bueno de esta ´anormalidad´: están en un espacio que es punta”.

Su formación

Con más de 30 años de experiencia en la utilización innovadora de TIC en educación, salud y el ámbito empresarial y casi 40 en Ingeniería de Software, Carrasco ha coordinado centenares de programas de formación en Latinoamérica, Norteamérica y Europa.

Planteó objetivos de aprendizaje para el proyecto Atenea, mediante el cual se informatizó a toda la escuela española a partir de 1985, y formó parte del equipo que realizó la primera transmisión por videotexto de las elecciones de Cataluña. Entre 1988 y 1990 desarrolló, también, el primer hipertexto en castellano, la primera base de datos multimedial (conocida como Cyberbase) y uno de los primeros lenguajes orientados a objeto.

En el ámbito académico, impulsó la primera carrera de Ingeniería en Multimedia en la Universidad de Los Lagos, en 1996, y el primer sistema multimedia en Telemedicina en el Instituto Nacional del Tórax en Chile, en 1997, entre otros. Desde entonces, participó en macroproyectos de investigación financiados por la Fundación Kellogs (EUA) y CONICYT (Chile).

Formado en Barcelona, Cataluña, Inglaterra y EEUU, realizó un doctorado en inteligencia artificial (Sistemas Expertos y Sistemas Multiagente). Actualmente, coordina y enseña en doctorados y masters de las universidades más importantes del mundo e integra varios comités científicos de publicaciones y congresos.

"Nunca me había tocado estar en un espacio tan innovador", asegura Selín Carrasco, jefe del programa Políticas Innovadoras Universitarias de la ULP.

“Nunca me había tocado estar en un espacio tan innovador”, asegura Selín Carrasco, jefe del programa Políticas Innovadoras Universitarias de la ULP.