SOLIDEZ FISCAL
San Luis es la provincia mejor administrada de Argentina
Un informe de la consultora Empiria ubica a San Luis en el primer puesto de su ranking fiscal provincial. El resultado refleja una gestión basada en la austeridad, la elaboración de presupuestos equilibrados, la mejora en la calidad del gasto público y una política de administración responsable que permite sostener las finanzas provinciales sin recurrir al endeudamiento.

La provincia de San Luis alcanzó el primer lugar en el ranking fiscal provincial elaborado por la consultora económica Empiria, según su informe Nº567, publicado en octubre de 2026, bajo la dirección del economista Hernán Lacunza.
El estudio analiza el desempeño de las finanzas públicas provinciales a partir de cuatro indicadores fundamentales: el resultado primario, la autonomía de los recursos, el nivel de endeudamiento y la calidad del gasto público.
El informe señala que las provincias argentinas atravesaron durante el primer semestre de 2026 su desempeño fiscal más débil para ese período desde 2017, como consecuencia de la caída de los ingresos reales y las crecientes restricciones financieras. En ese contexto, el posicionamiento alcanzado por San Luis adquiere especial significado y pone de relieve la importancia de sostener una política de administración responsable de los recursos públicos.
Detrás de la provincia se ubican, 2° Formosa, 3° Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 4° Neuquén y 5° Córdoba. A mitad de tabla está la Provincia de Buenos Aires, en el puesto 16, y cierran en el fondo La Rioja (20°), Santa Cruz (21°) y Tierra del Fuego (23°), con los desempeños más bajos.
Austeridad, equilibrio y responsabilidad fiscal
Desde la dirección de Presupuesto Público provincial indicaron que el posicionamiento alcanzado por San Luis constituye un reconocimiento a la política de ordenamiento de las cuentas públicas que viene desarrollando la Provincia, sustentada en una administración austera y prudente de los recursos, la elaboración de presupuestos equilibrados y sin endeudamiento, y el sostenimiento de la disciplina fiscal durante los últimos tres ejercicios, lo que constituyen los pilares de una política fiscal orientada a preservar la estabilidad financiera y garantizar la sostenibilidad de las políticas públicas.
“Desde el inicio de la actual gestión, la política presupuestaria provincial se ha orientado a adecuar los gastos a los recursos disponibles, fortalecer los mecanismos de control y avanzar en una asignación más eficiente de los fondos públicos”, puntualizó Mónica Biancotti, directora de Presupuesto Público.
En ese sentido, recalcó que la ausencia de endeudamiento constituye uno de los resultados más significativos de esta política. “San Luis no necesita recurrir al crédito para financiar sus gastos, porque sostiene una administración de los recursos orientada al equilibrio de sus cuentas”, subrayó.
Por su parte, Javier Pérez, director de Recursos y Finanzas, mencionó que esta situación adquiere especial relevancia frente al complejo escenario económico nacional, caracterizado por una persistente disminución de los recursos de origen federal, particularmente los provenientes de la coparticipación de impuestos, ingresos que se encuentran entre los niveles más bajos de la última década en términos reales, con excepción del año 2020, afectado por las circunstancias extraordinarias de la pandemia.
“Frente a este escenario, San Luis ha sostenido una política fiscal basada en la prudencia, la contención del gasto y la preservación del equilibrio de sus cuentas, evitando recurrir al endeudamiento para financiar sus compromisos”, afirmó Pérez.
Mejora en la calidad del gasto público
Los funcionarios coincidieron en que austeridad no implica únicamente reducir erogaciones, sino fundamentalmente revisar prioridades, eliminar gastos prescindibles y orientar los recursos hacia las necesidades más importantes de la población.
Además, agregaron que el ordenamiento presupuestario permite fortalecer la planificación, transparentar la estructura de las erogaciones y garantizar la previsión de los recursos necesarios para sostener los servicios esenciales del Estado.
“La disciplina fiscal se convierte así en una herramienta para administrar responsablemente los fondos públicos, preservar la capacidad financiera de la Provincia y establecer prioridades de inversión”, concluyó Pérez.
