CULTURA

Un joven sanluiseño llevará el folclore a la visita del Papa León XIV en Luján


Tomás Mateo Sosa, de 22 años, integra el ballet Sumampa, elegido para participar de las celebraciones por la visita del Sumo Pontífice a la Argentina el 11 de noviembre. “Es una oportunidad básicamente irrepetible”, contó.

Tomás Mateo Sosa tiene 22 años, es de La Punta y será parte de uno de los acontecimientos más esperados del año: el 11 de noviembre se presentará en Luján con el ballet Sumampa, elegido para participar de las celebraciones por la llegada del Papa León XIV a la Argentina.

Participará de la Vigilia y Misa en la Basílica Nuestra Señora de Luján, en la que actuarán Luciano Pereyra, Campedrinos, Carafea, Filocalia, Santiago Tucumán y los Hermanos Menta, además del ballet Sumampa.

Tomás es bailarín folclórico y estudia en la Universidad Nacional de las Artes (UNA), donde cursa la Licenciatura en Folklore con mención en Danzas Folklóricas y Tango. Su camino en la danza empezó en una academia de barrio, adonde llegó por impulso de su mamá. “Luego de un tiempo me gustó y decidí pasar a un ballet, donde me formé básicamente como bailarín folclórico y donde pude vivir muchas cosas lindas”, recordó.

Hace unos cinco meses se sumó al ballet Sumampa, con sede en Berazategui, en la zona sur del Gran Buenos Aires. “Hicieron una convocatoria, una audición, porque se habían liberado un par de cupos, y tuve la oportunidad de audicionar y entrar”, contó. Hoy el ballet reúne a unos 25 bailarines, y Tomás es el único sanluiseño del grupo.

“La última vez que vino el Papa yo no había nacido”

La noticia de que serían parte de la celebración llegó como una sorpresa enorme para todo el ballet. “Fue una emoción muy grande, porque es una oportunidad básicamente irrepetible. La última vez que vino el Papa yo no había nacido. Al principio nadie caía”, relató.

“Lo tomamos como algo muy importante, por el contexto: viene el Papa, que es alguien mundial, y también hay otros artistas convocados que son muy importantes y reconocidos en Argentina”, dijo.

Para Tomás, la experiencia tiene además un valor especial. “Yo soy católico, así que es un plus muy importante para mí. Bailar para el Papa no es algo de todos los días, así que estoy muy feliz”, expresó.

Ensayos y una coreografía sorpresa

El ballet ensaya todos los fines de semana, entre cinco y seis horas por jornada, mientras cada integrante combina la danza con su trabajo y su vida cotidiana. “Tenemos otros objetivos, no solo lo del Papa, aunque le damos prioridad a eso”, explicó.

El vestuario y la coreografía todavía se mantienen en reserva. “Se está definiendo, pero va bastante encaminado. No puedo decir mucho al respecto porque es medio sorpresa”, adelantó.

La noticia también movilizó a su entorno. “Cuando mi familia y mis amigos se enteraron, fue una alegría y una emoción muy grande. Me lo transmitieron mucho, felicitándome”, contó Tomás, que se prepara para vivir uno de los momentos más importantes de su carrera y llevar el nombre de San Luis a un acontecimiento histórico.



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