SISTEMA PÚBLICO DE SALUD
Nancy tuvo su merecido reconocimiento luego de toda una vida dedicada a la enfermería
Días después de su última jornada de trabajo en el Hospital ‘Dr. Ramón Carrillo’, la licenciada en Enfermería recibió una distinción de sus compañeros de Ambulatorio. El homenaje destacó su compromiso con la salud, su vocación de servicio y una trayectoria marcada por el cuidado de los demás.

Hay reconocimientos que resumen toda una vida de entrega. Para Nancy Jaramillo, licenciada en Enfermería de 61 años, la emoción volvió a hacerse presente días después de su despedida laboral, cuando recibió una placa de sus compañeros de Enfermería de Ambulatorio, en condecoración a su extensa trayectoria profesional y humana.
La distinción llevaba una leyenda que sintetiza el cariño y la gratitud de quienes compartieron con ella el trabajo cotidiano: “En reconocimiento a una vida dedicada, al compromiso con la salud y al cuidado de los demás. Tus compañeros de Enfermería de Ambulatorio”.
Con mucha emoción, Nancy recibió la placa en un encuentro cargado de afecto, acompañada por el director general del Hospital Carrillo, Adolfo Sánchez de León, y la jefa de Enfermería, Romina Méndez Da Silva.
Sánchez de León expresó: “Es un orgullo para este hospital haberla tenido con nosotros. Una enfermera con una historia de vida tremenda, una persona que regaló mucha vida y mucha alegría. Estuvieron presentes sus compañeras Rosa Lucero, Claudia Quevedo y Carmen Azcurra junto a la supervisora Ana Páez.
El homenaje llegó luego de su último día de trabajo antes de jubilarse, una jornada especial en la que Nancy había recibido el saludo de las autoridades de la institución y de sus compañeras, tras más de cuatro décadas y media dedicadas a la enfermería.

Su historia está atravesada por una profunda vocación de servicio. Comenzó a los 16 años como auxiliar de enfermería de la Cruz Roja Argentina, donde se desempeñó como socorrista y paramédica. Entre las experiencias que marcaron su vida se encuentra su labor durante la Guerra de Malvinas, cuando asistió a soldados argentinos en una carpa sanitaria de campaña en Comodoro Rivadavia, brindando primeros auxilios y contención en circunstancias extremas.
Con los años continuó su formación profesional hasta convertirse en licenciada en Enfermería. Su camino la llevó finalmente al Hospital Carrillo, una institución en la que soñaba trabajar desde hacía tiempo y donde pudo desarrollar parte de su extensa trayectoria.
La placa recibida días después de su retiro representa mucho más que un reconocimiento formal: es el testimonio del respeto, el agradecimiento y el afecto de quienes compartieron con ella la tarea de cuidar a los demás.
Detrás de cada jornada de trabajo hay historias, aprendizajes y vínculos que permanecen. En el caso de Nancy, su legado trasciende los años de servicio: queda en sus compañeros, en cada paciente acompañado y en una vocación que, como ella misma expresó, nació del corazón y sigue siendo parte esencial de su vida.
