DEPARTAMENTO PUEYRREDÓN 

Evaluaron la salud mental de más de 5.200 integrantes de la Policía y el Servicio Penitenciario


La iniciativa forma parte de una política de cuidado y acompañamiento de la salud mental del personal policial y penitenciario, así como de los aspirantes y futuros postulantes a ingresar a las instituciones de seguridad.

Estas acciones permiten generar un historial de las situaciones e intervenciones realizadas por la UBI.

La Unidad de Bienestar Integral (UBI), dependiente del ministerio de Seguridad de San Luis, realizó por primera vez evaluaciones psicodiagnósticas individuales a 5.260 integrantes de las fuerzas de seguridad provinciales. El trabajo alcanzó a 4.500 efectivos policiales y 760 agentes del Servicio Penitenciario.

Como parte del Plan Anual de Entrenamiento, las evaluaciones tienen como objetivo conocer la situación general de la salud mental de los integrantes de ambas fuerzas, identificar posibles factores de riesgo, reconocer aspectos que requieren acompañamiento y fortalecer aquellos recursos personales que contribuyen al bienestar emocional.

Los miembros de la UBI explicaron que el procedimiento incluye la aplicación de pruebas psicométricas y proyectivas, que permiten evaluar individualmente diferentes aspectos de la salud mental. A partir del análisis de los resultados, los profesionales elaboran una evaluación de cada caso y, cuando corresponde, avanzan con entrevistas individuales para completar el proceso psicodiagnóstico.

Un abordaje que permite actuar de manera inmediata

La licenciada Mercedes Parisí, integrante de la Unidad de Bienestar Integral, explicó que las pruebas se analizan el mismo día en que se realizan. El propósito consiste en identificar situaciones que requieran atención.

“No pasan de 24 horas los análisis de las pruebas. Eso nos permite hacer un diagnóstico inmediato, que nos permita actuar de manera inmediata en caso de que identifiquemos algo que tiene un riesgo inminente”, señaló.

La profesional detalló que, cuando se detecta una situación que requiere intervención, el equipo se comunica con el integrante de la fuerza, lo convoca a la UBI y define el abordaje de acuerdo con las características de cada caso. Además, se activan las redes de contención correspondientes.

De esta manera, las evaluaciones no se limitan a la identificación de posibles dificultades, sino que permiten orientar acciones de acompañamiento y fortalecer los mecanismos institucionales de cuidado.

Un cambio de mirada sobre la salud mental

Parisí también se refirió al proceso de construcción de confianza entre la Unidad de Bienestar Integral y los integrantes de las fuerzas de seguridad. En ese sentido, detalló que la incorporación de estos espacios implicó un cambio de perspectiva dentro de instituciones con pautas y estructuras tradicionales, en las cuales históricamente el malestar psicológico podía asociarse al temor de sufrir consecuencias en el ámbito laboral.

“Ha sido un proceso que ha implicado su construcción junto a instituciones que tienen una rigidez en sus formas y pautas institucionales, en donde nunca se había hablado de esta manera de salud mental”, expresó.

También destacó que uno de los principales objetivos es que el personal pueda acercarse a la UBI con confianza, sin prejuicios ni temor a represalias, y encuentre un espacio de escucha y acompañamiento que contemple tanto su realidad laboral como su vida personal.

Remarcó la importancia de reconocer que detrás de cada uniforme hay una persona con una historia, una familia y experiencias que pueden generar sufrimiento. Las exigencias de la tarea, la exposición a situaciones de riesgo y el contacto cotidiano con el dolor de otras personas hacen necesario contar con herramientas específicas para cuidar a quienes cumplen funciones de seguridad.

En esa línea, sostuvo que la UBI se está consolidando como un espacio de confianza para los agentes y para las instituciones, con un enfoque centrado en la singularidad de cada situación y en el acompañamiento profesional.

Atención las 24 horas, durante todo el año

La Unidad de Bienestar Integral funciona desde comienzos de 2025 en el edificio del Instituto de Seguridad Pública ‘Coronel Juan Pascual Pringles’. Allí trabaja un equipo de 10 psicólogos que brinda atención al personal policial y penitenciario durante las 24 horas, los 365 días del año.

El servicio está orientado al cuidado integral de los integrantes de las fuerzas, mediante la prevención, la evaluación, la detección temprana de situaciones de riesgo y el acompañamiento profesional.

El trabajo de la UBI busca fortalecer el bienestar de quienes tienen la responsabilidad de proteger a la comunidad, bajo una perspectiva que reconoce la importancia de la salud mental tanto para la calidad de vida del personal como para el desarrollo de sus funciones y la seguridad de los vecinos de San Luis.



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