CONGRESO DE EDUCACIÓN
“Las posibilidades que se nos abren con la IA son gigantes si las sabemos aprovechar”
Santiago Bellomo, decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, fue uno de los referentes de las dos jornadas que duró el evento destinado a los docentes de toda la provincia. Destacó que la inteligencia artificial “viene a incomodar”, pero también aporta herramientas distintas.

En la época donde la virtualidad es algo cotidiano, encontrarse presencialmente se convierte en algo especial. Santiago Bellomo, decano de la Escuela de Educación de la Universidad Austral, resaltó esto durante el Congreso Internacional de Educación que se llevó adelante en el Centro de Convenciones de La Punta.
“Ahora que tenemos la posibilidad de encontrarnos vía virtual, estamos perdiendo, de algún modo, los espacios de encuentro personal, y ocurre una magia: nos encontramos, nos escuchamos dentro y fuera de las salas, aprendemos muchísimo entre nosotros”, indicó y remarcó que, en esta oportunidad en particular, “lo más importante es que la audiencia, que es masiva, son casi todos docentes de toda la provincia; es un momento de conversación realmente inédito”.
Según su apreciación, la IA “viene a incomodarnos. Y eso asusta un poco, pero es muy saludable, porque si nadie nos incomoda nunca, tendemos a repetir siempre las mismas recetas”. Y agregó que “a veces necesitamos que alguien nos sacuda un poco para preguntarnos qué podríamos hacer de distinto”.
En este sentido, remarcó que el principal desafío que trae la IA a la educación “es la contracara de su principal fortaleza. La IA no es una tecnología más, es un artefacto generativo que produce cosas que son indistinguibles del humano”.
Ahondó en que eso cambia las reglas del juego en la educación, “porque parte de lo que necesitamos como docentes es recoger evidencias de resultados, pero también de procesos que nos expliquen qué está haciendo el estudiante. Y un estudiante que use la IA de una manera no muy adecuada va a producir pseudo evidencias que no dan cuenta de su verdadero desarrollo, sino que simulan su desarrollo”.
Aunque eso genera desconcierto en los docentes, la única vía para solventarlo es la capacitación. “Ningún docente puede acompañar bien a los estudiantes para que usen bien la IA, si no tienen idea cómo trabaja la IA. Y lo que estamos viendo como experiencia es que los docentes, lejos de resistirse, quieren conocerla, la están conociendo y los que la conocen la integran”, explicó y sumó que esto posibilita un mejor aprovechamiento de la herramienta y disminuye el riesgo.
“¿Cómo imaginamos la escuela y la docencia dentro de 20 o 30 años?” es una pregunta apasionante para Bellomo. “En todos los escenarios posibles, imagino, que la escuela no desaparece y que los docentes no desaparecen, porque son una pieza protagónica”, señaló. No obstante enfatizó que sí hay que repensar “qué docente necesitamos, y necesitamos un docente nuevo, distinto, que aprenda a integrar la IA, que la sepa usar con criterio pedagógico”.
En sintonía con esto, agregó que los docentes necesitan que haya una política de capacitación y de uso muy activo de la IA, “pero muy criterioso al mismo tiempo”, porque es central comprender que la IA “nunca va a poder hacer vivir la experiencia humana, la experiencia de aprendizaje, la experiencia de vínculo. Puede vivir una apariencia de aprendizaje, apariencia de vínculo. Parece lo mismo, pero no es lo mismo. Y al final del día sabemos que las personas aprenden cuando hay una experiencia empática, un vínculo que nos hace crecer”.
Como cierre, recordó las palabras del gobernador Claudio Poggi: “La IA no viene a reemplazar a ningún docente, salvo aquel que no se anime a explorar la IA y a sacarle provecho”, y concluyó que “esta es una etapa fantástica para aprender, para animarse a explorar, en la que hay que estar entusiasmados, no preocupados. Porque realmente las posibilidades que se nos abren son gigantes si las sabemos aprovechar”.
