CONGRESO DE EDUCACIÓN
“A mí la inteligencia artificial me abrió un mundo”
Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella y profesor de la Escuela de Gobierno, fue uno de los especialistas que arribó a la provincia para poner en el foco del debate a la IA en el ámbito educativo.

Mariano Narodowski es director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella y profesor de la Escuela de Gobierno. A lo largo de los dos días del Congreso Internacional de Educación, el doctor en Educación participó como orador en algunas propuestas como ‘¿Qué significa ser un buen docente en tiempos de IA?’ y ‘¿Qué queremos que sea posible en la escuela del futuro?’.
El evento educativo generó espacios de diálogo y debate. “A mí me parece importante reunirse para hablar de todo, porque es una época en donde la gente no habla. La idea de reunirse para conversar me parece muy buena. Y particularmente sobre temas de educación y, sobre todo, inteligencia artificial, un campo en el que todos tenemos más preguntas que respuestas”, expresó.
La IA no es cualquier herramienta, pues ninguna se comporta como agente: “La inteligencia artificial se comporta como alguien que crea conocimiento. Con lo cual me parece que, en mi opinión, lo más importante es tener en cuenta que estamos frente a una a un dispositivo no humano, que tiene respuestas que son no humanas, pero que entienden lo que es lo humano”. Y profundizó que el desafío de incluirla en el ámbito educacional “es reconocer que es un elemento no humano que no dominamos del todo”.
Sobre los sesgos y los algoritmos que están ligados directamente con la IA, comentó que, por un lado “de los algoritmos no se puede salir, porque nosotros somos consumidores pasivos”. Por el contrario, los sesgos, para él, son menos complicados porque “en realidad, el problema del sesgo no es el de la inteligencia artificial, sino el sesgo de quién generó las bases de la IA o, eventualmente, de las fuentes que consulta”. Asimismo, precisó que una manera de desactivar parcialmente los sesgos es entrenando la inteligencia artificial.
Por otro lado, reconoció el valor de la buena práctica en el uso de IA: “Yo lamento mucho que no haya tenido mucha inteligencia artificial hace 30 años. Lo lamento muchísimo, hubiera sido mucho más creativo, hubiera sido mucho más objetivo en mi laburo, me hubiera conocido mucho más a mí mismo. A mí la inteligencia artificial me abrió un mundo”.
Por último, una pregunta que le gustaría que le hicieran es: “¿Hay manera de parar el sistema autorreplicante de la IA? En este sentido, respondió que la automatización continua no se puede frenar, sino que “hay manera de demorarlo”. Y añadió: “Desde el siglo XVI los seres humanos producen máquinas que, a su vez, producen máquinas que, a su vez, producen máquinas, la inteligencia artificial es la aceleración de eso”.
Con sus ejemplos, su retórica y sus conocimientos sobre la tecnología, Narodowski dejó ver que la IA no es un enemigo, es una herramienta de gran utilidad que puede potenciar distintos aspectos de la vida cotidiana. Por eso, a los docentes les brindó un mensaje que, confesó, se lo da a sí mismo todos los días: “Elegimos la mejor profesión posible, la mejor profesión del mundo. Enseñar te cambia el aire, te mejora, te pone en eje, y, además, estás haciendo algo por el otro”.
