CONSERVACIÓN

Convivencia con la fauna nativa: productores y estudiantes compartieron saberes en el sitio Ramsar


Al inicio de la semana, una jornada de diálogo, aprendizaje e intercambio de experiencias reunió a productores vecinos del área protegida y estudiantes de una escuela secundaria técnica agropecuaria. El encuentro puso el foco en una cuestión clave para la conservación, encontrar herramientas que permitan una convivencia armónica entre la producción ganadera y dos de los principales depredadores nativos, el zorro y el puma.

La propuesta tuvo como eje el intercambio de conocimientos e información sobre diferentes técnicas para favorecer la convivencia entre el ganado y los depredadores nativos.

En el corazón del sitio Ramsar, donde la conservación de los ambientes naturales convive cotidianamente con las actividades productivas, organizada por el Equipo de Guardaparques y la dirección de Áreas Naturales Protegidas y Turismo Sustentable, se desarrolló una jornada destinada a fortalecer los vínculos entre la comunidad, la producción y la fauna silvestre. La propuesta tuvo como eje el intercambio de conocimientos e información sobre diferentes técnicas para favorecer la convivencia entre el ganado y los depredadores nativos, particularmente el zorro y el puma, especies que cumplen un papel fundamental dentro de los ecosistemas.

La actividad organizada por la dirección y el equipo de Guardaparques comenzó el lunes alrededor de las 9:30 y se extendió hasta aproximadamente las 14:00, con dos instancias especialmente pensadas para públicos diferentes: por la mañana, productores y vecinos del sitio Ramsar; y posteriormente, estudiantes de la Escuela Secundaria N°4-182 Aida Font., institución de orientación técnica agropecuaria.

El primer tramo de la jornada estuvo destinado a los productores de la zona. El  ingeniero agrónomo Nicolás García De Castillo explicó que “el encuentro permitió abordar las características de los depredadores y analizar distintas alternativas de manejo que permitan reducir los conflictos con la actividad ganadera”. El tema se centró en el zorro, sus características y comportamiento, así como en distintas opciones para favorecer su convivencia con las actividades productivas, particularmente aquellas vinculadas al ganado avícola.

Luego llegó el momento de hablar del puma, una especie cuya presencia adquiere especial relevancia en relación con la producción vacuna y caprina de la zona. En este caso, la exposición se transformó también en un espacio de diálogo. Los productores pudieron plantear sus experiencias, inquietudes y problemáticas concretas, generándose un intercambio sobre las características particulares del territorio y las situaciones que se presentan cotidianamente.

Uno de los conceptos centrales de la jornada fue que no existe una única receta para alcanzar una convivencia armónica entre los depredadores nativos y el ganado. Las estrategias deben contemplar las características del ambiente, las particularidades de cada campo y el tipo de ganado, entendiendo que cada territorio presenta condiciones diferentes y requiere respuestas adecuadas a su propia realidad.

El encuentro permitió poner sobre la mesa una mirada que resulta fundamental para las áreas protegidas: la conservación y la producción no necesariamente deben ser caminos enfrentados. El zorro y el puma forman parte de la fauna nativa y cumplen funciones dentro de la cadena ecológica. Su desaparición o desplazamiento puede generar modificaciones que terminan repercutiendo sobre el propio ambiente.

En ese sentido, comprender el papel de los depredadores significa también comprender que el mismo ecosistema que sostiene a la fauna silvestre es el que sostiene las actividades productivas. La propuesta buscó, precisamente, generar herramientas para que productores y comunidades puedan avanzar hacia ambientes más saludables, donde la actividad ganadera pueda desarrollarse y, al mismo tiempo, se conserve la biodiversidad.

Una escuela que aprende desde el territorio

La segunda parte de la jornada tuvo como protagonistas a los estudiantes de la Escuela Secundaria N° 4-182 Aida Font., una institución de orientación técnica agropecuaria. Para los jóvenes, el encuentro significó mucho más que una clase fuera del aula. Fue la posibilidad de acercarse directamente a una problemática que forma parte de su futuro ámbito profesional y conocer alternativas para pensar la producción agropecuaria desde una perspectiva que incorpore también la conservación de la fauna nativa.

La actividad buscó brindarles herramientas y opciones para generar una convivencia responsable entre el ganado y los animales silvestres, promoviendo una mirada integral sobre el territorio. El contacto con productores, el conocimiento de las especies y el diálogo sobre experiencias concretas permiten que las nuevas generaciones comprendan que producir en un ambiente natural también implica conocerlo, respetarlo y conservar sus equilibrios.

Un nuevo vínculo con el área protegida

Más allá de los contenidos específicos abordados durante la jornada, uno de los resultados más valiosos fue la posibilidad de fortalecer el vínculo de productores y estudiantes con el área protegida.

La jornada dejó así una idea fundamental: conservar no significa solamente proteger especies, sino también construir conocimiento, escuchar a quienes viven y producen en el territorio y buscar soluciones que contemplen todas las partes que forman parte del ecosistema.

El encuentro en el sitio Ramsar fue una jornada de aprendizaje compartido, una oportunidad para mirar al zorro y al puma no solamente como depredadores, sino como piezas de un ecosistema que necesita conservar sus equilibrios; y para entender que el futuro de la producción también puede construirse desde el conocimiento, el diálogo y el respeto por la naturaleza.



Ultimas Noticias