TURISMO Y CULTURA
Miles de estudiantes llevaron sus historias al escenario en los Intercolegiales Culturales
Más de 100 escuelas participaron en una nueva edición de la Región Educativa I. Durante cuatro jornadas, la sala ‘Hugo del Carril’ recibió más de 500 producciones escénicas, mientras que otras 485 propuestas correspondieron a las disciplinas de artes visuales, en sus diferentes rubros, y literatura.

Con más de 60 producciones por turno y ocho turnos distribuidos durante cuatro días, la iniciativa reunió a más de 4.200 estudiantes de los niveles primario y secundario de instituciones urbanas y rurales en el centro cultural ‘Puente Blanco’. Teatro, danza, música, literatura, artes visuales, producciones audiovisuales y proyectos interdisciplinarios fueron algunas de las expresiones que llegaron al escenario bajo el lema ‘El aula en escena’.
La propuesta busca mostrar cómo los aprendizajes desarrollados durante el ciclo lectivo pueden transformarse en producciones artísticas capaces de transmitir conocimientos, historias y miradas propias. En esta edición, los estudiantes abordaron temas vinculados con la historia, la memoria y la identidad provincial, además de cuestiones como el legado de Domingo Faustino Sarmiento en el marco del Año de la Educación, la obra de escritores sanluiseños, la participación puntana en la Independencia, el cuidado ambiental y la causa Malvinas.
Más que una competencia, los Intercolegiales Culturales se plantean como un espacio de encuentro. Los jurados especializados en educación y cultura evaluaron no solo la calidad artística de las propuestas, sino también la investigación, la originalidad y la capacidad de cada trabajo para transmitir contenidos con sentido pedagógico.

En literatura, la diversidad de formatos fue uno de los aspectos destacados por los evaluadores. Las producciones incluyeron prosa, poesía, historieta y expresión oral, tanto individual como grupal. Para la profesora Beatriz Araguna, el valor de estas experiencias está en la posibilidad de que los estudiantes encuentren en las palabras una herramienta para expresar sus vivencias y construir una voz propia.
“Cada año los estudiantes nos sorprenden con sus creaciones”, señaló, al destacar que la literatura permite combinar el aprendizaje con las experiencias personales y colectivas.
La profesora de Letras, Alfonsina Milán, puso el foco en otro de los rasgos que distinguen a la iniciativa: el protagonismo de los estudiantes. Según explicó, son ellos quienes producen, interpretan y sostienen las propuestas, en un contexto que muchas veces se vive más como una celebración cultural que como una competencia.
Ese espíritu también se refleja en el público. El acompañamiento entre los propios estudiantes, los aplausos frente a los nervios y el apoyo ante los errores sobre el escenario forman parte de una dinámica que, para Milán, convierte cada jornada en una verdadera fiesta artística.

En las propuestas literarias, los jurados también remarcaron la importancia del proceso previo a la presentación. La lectura en voz alta, la comprensión del texto, la modulación, la pronunciación y la proyección de la voz son habilidades que requieren práctica. En los trabajos grupales, además, entran en juego la coordinación, la distribución de roles y la construcción colectiva de una interpretación.
Por eso, las especialistas recomiendan que la preparación no se limite al momento de la competencia. La lectura exploratoria, las relecturas, los borradores, la escritura intermedia y el intercambio dentro del aula forman parte de un proceso que permite a los estudiantes desarrollar mayor autonomía y confianza.

La experiencia continuará ahora con una nueva instancia. Los próximos Intercolegiales Culturales correspondientes a la Región IV se realizarán los días 20 y 21 de agosto. La sede y los horarios serán comunicados próximamente a través de los canales oficiales.
A medida que las distintas regiones avancen, las producciones seleccionadas llegarán a la instancia provincial, donde los criterios de evaluación serán más exigentes y se profundizará en aspectos como la capacidad de conmover, el uso de recursos poéticos, las metáforas y la relación entre ficción y realidad.
Para los docentes y jurados, el recorrido tiene un valor que trasciende los resultados. En cada escenario, los estudiantes no solo muestran lo que aprendieron: también ensayan formas de contar quiénes son, de interpretar su entorno y de construir una mirada propia.
