CONMEMORACIÓN
Día Internacional de la Poesía: la voz eterna de los pueblos, el legado de los poetas puntanos
Si bien la conmemoración es el 21 de marzo, del 16 al 20 de marzo se desarrolla en el Café Literario San Luis Libro una exposición dedicada a autores puntanos. La muestra, con acceso libre y gratuito, se puede visitar entre las 9:00 y las 19:00.

Cada 21 de marzo, el mundo celebra el Día Mundial de la Poesía, una fecha instaurada en 1999 por la Unesco para revalorizar la palabra como herramienta de identidad, memoria y expresión cultural. En este sentido San Luis celebra a la Poesía desde el 16 al 20 de marzo con una exposición dedicada a autores puntanos en el Café Literario San Luis Libro.
En estas jornadas, la poesía se presenta como un puente invisible que une generaciones, emociones y territorios. Desde sus orígenes más remotos, la poesía ha sido una de las formas más puras de comunicación humana. Obras milenarias como el Poema de Gilgamesh o La Ilíada marcaron el inicio de una tradición que trascendió siglos, transmitiendo valores, relatos y visiones del mundo. A lo largo de la historia, la poesía evolucionó desde la oralidad hacia formas escritas cada vez más complejas, acompañando los cambios sociales, políticos y culturales de la humanidad.

En Argentina, la riqueza poética es indiscutible. Figuras como Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni, Juan Gelman, Olga Orozco y Leopoldo Lugones dejaron una huella imborrable, llevando la poesía nacional a escenarios universales con estilos que fusionan lo filosófico, lo social y lo íntimo.
En San Luis, la poesía adquiere un matiz propio, profundamente ligado a su geografía y a su gente. Las voces puntanas han sabido narrar la identidad de la provincia a través de paisajes serranos, tradiciones rurales y memorias de los pueblos que laten en cada verso.
Entre esos nombres resuena con fuerza Juan Crisóstomo Lafinur, pionero del pensamiento y la literatura en el país, cuya obra trascendió su tiempo. También destaca Antonio Esteban Agüero, nacido en Piedra Blanca, considerado uno de los máximos exponentes de la poesía cuyana. Su obra, profundamente arraigada en la tierra, retrata con sensibilidad la naturaleza y la esencia del ser puntano.

A ellos se suman otras voces fundamentales como Susana Pérez Gutiérrez de Sánchez Vacca, Carmen Guiñazú de Berrondo, Gilberto Sosa Loyola, Jesús Liberato Tobares y Graciela Aráoz, entre otros, que con sus letras continúan construyendo el entramado cultural de la provincia, rescatando historias, costumbres y emociones que definen la identidad local.
La poesía puntana no solo es un reflejo del paisaje, sino también un testimonio vivo de su gente. En cada verso se encuentran los ecos del viento serrano, el verde de los campos y las voces de quienes forjaron la historia de San Luis. Es, en definitiva, una forma de preservar la memoria colectiva y transmitirla a las nuevas generaciones.

Una celebración que también se vive en San Luis
En el marco de esta conmemoración internacional, la provincia suma propuestas que acercan la poesía a la comunidad. Desde el 16 al 20 de marzo se desarrolla una exposición dedicada a autores puntanos en el Café Literario San Luis Libro, un espacio que se consolida como punto de encuentro cultural.
La muestra, con acceso libre y gratuito, invita a recorrer las letras de escritores locales entre las 9:00 y las 19:00, promoviendo el contacto directo con la producción literaria de la provincia y fortaleciendo el vínculo entre los poetas y el público.

Esta iniciativa no solo pone en valor la obra de autores puntanos, sino que también reafirma el rol de la poesía como una herramienta viva de expresión y encuentro. En tiempos donde la inmediatez predomina, estos espacios invitan a detenerse, leer y sentir.
En este Día Mundial de la Poesía, San Luis celebra no solo la historia universal de los versos, sino también la riqueza de su propia voz. Porque en cada poema late la identidad de un pueblo, y en cada poeta, la memoria viva de su tierra.

De Jorge Luis Borges a Juan Crisóstomo Lafinur
El volumen de Locke, los anaqueles,
la luz del patio ajedrezado y terso,
y la mano trazando, lenta, el verso:
La pálida azucena a los laureles.
Cuando en la tarde evocó la azarosa
Procesión de mis sombras, veo espadas
Públicas y batallas desgarradas;
con usted, Lafinur, es otra cosa.
Lo veo discutiendo largamente
con mi padre sobre filosofía,
y conjurando esa falaz teoría
de unas eternas formas en la mente.
Lo veo corrigiendo este bosquejo,
del otro lado del incierto espejo.
