GOBIERNO
Una ONG que brinda cuidados paliativos logró su personería jurídica
La asociación civil Hospice Nuestra Señora del Rosario la obtuvo de la mano del Programa de Fortalecimiento Institucional. Brinda cuidados físicos, emocionales y espirituales a domicilio a personas enfermas. La entidad sueña con tener un espacio propio.

La asociación civil Hospice Nuestra Señora del Rosario obtuvo su personería jurídica como entidad civil sin fines de lucro. Acompaña en la Villa de Merlo, de forma gratuita, a pacientes vulnerables que transitan el final de la vida.
Al recibir su personería jurídica, la institución se sumó a las organizaciones de cuidados paliativos que funcionan en el país. La entrega estuvo a cargo de Victoria Poggi, subdirectora de la Dirección de Personas Jurídicas del ministerio de Gobierno, quien acompañó a la asociación en todo el proceso.
“Un hospice es una ONG que brinda cuidados paliativos —físicos, emocionales y espirituales— a personas enfermas que transitan el final de vida”, explicó Antonio Villagra, secretario de la entidad. “Esta labor se extiende también a sus familiares, basada en la ética del cuidado, la dignidad y la hospitalidad“, dijo. Atienden de forma completamente gratuita a quienes no tienen obra social ni medicina prepaga, sin importar su credo ni religión.
El camino hasta la personería comenzó con un gesto simple pero decidido: hacerle llegar al gobernador Claudio Poggi una carpeta con su historia y su propósito. Él derivó el caso a Personas Jurídicas, que los incorporó al Programa de Fortalecimiento Institucional. “Nos fueron llevando de la mano en toda la tramitación”, recordó Villagra con gratitud.

Un impulso extra llegó desde el XII Congreso Internacional de Cuidados Paliativos, celebrado en Potrero de los Funes el año pasado, donde los futuros integrantes del hospice participaron como voluntarios. “Todo eso fortaleció la idea de organizarnos y servir a quienes lo necesitaran”, dijo.
Hoy atienden a pacientes en sus domicilios y forman nuevos voluntarios en cuidados paliativos. Sueñan con tener un espacio propio donde puedan recibir a personas de cualquier rincón de la provincia. “Queremos darles amor, acompañamiento, dignidad y espiritualidad”, resumió Villagra.
“Ser oficialmente una ONG nos impulsa a seguir trabajando con más compromiso“, celebraron desde sus redes. “Gracias a todos los que forman parte de este camino. Seguimos creciendo”, expresaron.
