BECA AL MÉRITO
“Para los chicos del interior, la beca es una oportunidad enorme”
María del Pilar Grljusich, joven de El Trapiche, fue una de las estudiantes que recibió la Beca al Mérito entregada por el gobernador Claudio Poggi. Con el sueño firme de convertirse en médica, destacó el esfuerzo que implica estudiar lejos de casa y el valor del acompañamiento familiar.

En el acto donde el gobernador Claudio Poggi entregó más de 370 Becas al Mérito a los mejores promedios del nivel Secundario, la historia de María del Pilar Grljusich reflejó el sacrificio y la perseverancia de muchos jóvenes del interior provincial que apuestan a la educación como camino de futuro.
Oriunda de El Trapiche, María del Pilar remarcó que llegar hasta este reconocimiento fue el resultado de un largo recorrido. “Fue un trayecto acompañado, tanto por mi familia como por mis amigos de la escuela, y un esfuerzo muy grande hasta llegar acá”, expresó.
Para ella, la beca representa mucho más que una ayuda económica. “Significa una oportunidad, sobre todo para los chicos del interior. Para estudiar en San Luis hay que hacer un esfuerzo enorme, ya sea por el transporte, el alquiler, y más aún si vas a una universidad privada, como en mi caso, con mi sueño de ser médica”, explicó.
Egresó del secundario con orientación en Economía y Administración en el Centro Educativo N°5 ‘Senador Alfredo Bertín’, un camino muy distinto al que eligió para su futuro. Sin embargo, su vocación siempre estuvo clara. “Desde muy chica mi sueño y mi pasión es ser médica. Ayudar a las personas, ya sea recentándoles un medicamento o simplemente escuchándolas, porque eso también sirve mucho”, contó. Incluso ya tiene una meta definida: la neurocirugía. “El cerebro es muy curioso”, dijo con entusiasmo.
El recorrido no estuvo exento de obstáculos. Uno de los mayores fue la distancia. “Yo vivía en La Florida y tenía que viajar hasta El Trapiche. Muchas veces tenía una hora y media de espera después de salir de la escuela, sola. Ese fue mi primer gran obstáculo”, recordó.
En los momentos más difíciles, el sostén emocional fue clave. “Mis abuelos fueron fundamentales. En las charlas de la tarde, con mate de por medio, siempre me decían: ‘No dejés, seguí, aunque se haga difícil’. Gracias a eso llegué”, relató con emoción. También destacó el acompañamiento de su mamá, presente en el acto, y el apoyo constante de su papá, que trabaja desde hace dos años en Neuquén.
