BIODIVERSIDAD 

La secretaría de Ambiente recordó la prohibición de ingreso de mascotas en áreas protegidas


Desde la cartera explicaron que atenta contra las tareas de conservación de la flora y fauna nativa porque pueden transmitir enfermedades que las especies salvajes no están preparadas para enfrentar o viceversa. De igual manera, la presencia de animales domésticos en áreas naturales protegidas puede alterar el comportamiento y hábitos de la fauna local.

La presencia de animales domésticos desestabiliza el comportamiento natural de la especia salvaje.

La secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable remarcó que la presencia de animales domésticos no es compatible con la conservación de la flora y fauna nativa, por lo que está estrictamente prohibido el ingreso de mascotas a áreas protegidas. Esta normativa no es nueva y rige desde la creación de las áreas naturales protegidas provinciales. 

Los animales domésticos pueden portar enfermedades que la fauna silvestre no posee defensas para enfrentar. Del mismo modo, los animales silvestres pueden transmitir patologías que afectan a los domésticos. Esta interacción representa un riesgo concreto para el equilibrio natural y, en algunos casos, puede provocar la disminución o desaparición de especies nativas. 

Además del riesgo sanitario, la presencia de mascotas genera alteraciones en el comportamiento de la fauna. En particular los perros, que pueden atacar animales silvestres, depredar aves u otras especies, generar ruidos constantes mediante ladridos y dejar rastros de olor que ahuyentan a la fauna del área. Estos factores afectan directamente los hábitos naturales de los animales y alteran el ambiente que se busca proteger. 

Desde el organismo provincial explicaron que esta prohibición rige desde hace muchos años, ya que la presencia de animales domésticos no es compatible con los objetivos de conservación de las áreas protegidas. La normativa se aplica de manera uniforme en todas las reservas de la provincia, sin excepciones. En cuanto al cumplimiento de la medida, no están establecidas sanciones directas para los visitantes, ya que el control es efectuado en los accesos a las áreas protegidas. Los guardaparques son los encargados de impedir el ingreso de personas que intenten acceder con animales domésticos. 

Sin embargo, también reconocen que existen situaciones problemáticas vinculadas al ingreso involuntario de animales de gran porte, como vacas y caballos pertenecientes a propietarios vecinos. En estos casos, corresponde sancionar a los dueños de los animales, ya que su presencia también afecta negativamente a los ecosistemas protegidos. 

Desde la cartera ambiental remarcaron la importancia de la concientización y el compromiso ciudadano para garantizar la protección de los espacios naturales, promoviendo la observación responsable de la naturaleza y fortaleciendo el valor educativo y científico de las áreas protegidas. En este sentido, invitaron a la comunidad a informarse antes de visitar estos espacios y a comprender que evitar la introducción de especies ajenas al ecosistema, así como optar por alternativas adecuadas para el cuidado de las mascotas, es una medida necesaria para el bienestar común y la conservación de la biodiversidad a largo plazo.



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