CONEXIÓN SAN LUIS
Norte puntano: un viaje al corazón de la historia, la naturaleza y las tradiciones
En el norte de la provincia, al pie occidental de las sierras centrales, el paisaje, la historia y las costumbres se entrelazan en una experiencia turística auténtica. Ríos de aguas claras, quebradas silenciosas, cerros imponentes y pueblos cargados de memoria son la invitación permanente a descubrir la esencia profunda de lugares asombrosos.

Caminar por senderos encantados, visitar antiguas capillas y casonas centenarias, escuchar el canto de las aves o dejarse envolver por el aroma de las hierbas silvestres son apenas algunas de las vivencias que propone esta región. Cada localidad aporta su identidad, sus mitos, su gastronomía y su música, construyendo un mosaico cultural que cautiva a quienes buscan algo más que descanso, historias, horizontes asombrosos, cielos infinitos y sierras.
El norte de San Luis es mucho más que un recorrido turístico: es un viaje sensorial por la historia, la fe, la naturaleza y las tradiciones de un pueblo que abre sus puertas para compartir su identidad. Un destino ideal para descubrir en cualquier época del año, pero especialmente para quienes buscan experiencias auténticas, lejos del ruido y cerca de lo esencial.
Ciudad de La Punta: ciencia y futuro
A 20 kilómetros de la ciudad de San Luis, La Punta sorprende con su perfil moderno y su fuerte impronta educativa y cultural. Fundada en 2003, la ciudad alberga espacios como la Universidad de La Punta, el Estadio ‘Juan Gilberto Funes‘ y el Parque Patrio con las réplicas históricas del Cabildo de Buenos Aires y la Casa de Tucumán.

Entre sus imperdibles se destaca el Parque Astronómico La Punta, un espacio que combina divulgación científica y turismo educativo. El planetario, el observatorio y los recorridos interactivos convierten a La Punta en un referente del astroturismo, ideal para disfrutar en familia y ampliar la mirada hacia el universo.
Villa de la Quebrada: fe que convoca multitudes
La Villa de la Quebrada es sinónimo de devoción y tradición. Cada año, miles de peregrinos llegan para participar de la Fiesta del Cristo de la Quebrada, una de las manifestaciones religiosas más importantes de la provincia. El Vía Crucis, compuesto por 62 esculturas de mármol de Carrara realizadas en Italia, se alza como una obra artística y espiritual de enorme valor patrimonial.
Durante los primeros días de mayo, la localidad se transforma en un punto de encuentro donde la fe, la cultura popular y el turismo religioso se fusionan en una experiencia profundamente arraigada en la identidad sanluiseña.
Nogolí: serenidad, aguas claras y sierras
A orillas del río Nogolí, esta localidad del departamento Belgrano invita a bajar el ritmo y conectar con la naturaleza. El dique, las sierras y la Ruta del Olivo convierten a Nogolí en un destino ideal para quienes buscan paisajes abiertos y experiencias productivas y recreativas.

La Ruta del Macizo Central, que asciende hasta los 2.088 metros sobre el nivel del mar, regala vistas únicas y un recorrido inolvidable entre cerros, valles y mesetas de altura, posicionando a Nogolí como un destino clave del turismo de naturaleza.
Los Manantiales: agua, paisaje y tradición
En el noroeste provincial, Los Manantiales se suma al circuito con el Monumento a la Bandera en Toro Negro, combina el respeto por la historia nacional con la belleza del paisaje y la cultura sanluiseña. El atractivo dique General Roca, es un espejo de agua que combina usos productivos y turísticos. La pesca, y el entorno serrano hacen de este lugar un destino singular.
Leandro N. Alem: aventura y silencio serrano
En el departamento Ayacucho, Leandro N. Alem se presenta como un destino ideal para los amantes del trekking, las caminatas y el turismo aventura. El cerro La Majada, accesible a través de senderos y cauces naturales, ofrece escenarios perfectos para el safari fotográfico y la observación del paisaje.

Aquí, la experiencia turística se vive en contacto directo con el entorno, en un clima de calma y autenticidad que caracteriza al norte provincial.
San Francisco del Monte de Oro: historia y agua en movimiento
Rodeado de sierras y palmeras Caranday, San Francisco del Monte de Oro combina naturaleza, historia y tradición. Sus ríos, saltos de agua y el Solar Histórico de Sarmiento convierten a la localidad en un punto de gran valor cultural.

La Ruta del Oro, que une a La Carolina con San Francisco, ofrece un recorrido panorámico de notable belleza, ideal para paseos, caminatas y contemplación del paisaje.
Luján: naturaleza protegida y memoria
Luján, puerta de acceso al norte sanluiseño, se destaca por su riqueza natural y su identidad histórica. La Reserva Quebrada de Las Higueritas, con su exuberante vegetación y diversidad de aves, es uno de los grandes tesoros de la zona.

El dique Lujan, se consolida como un espacio clave para el turismo recreativo y el desarrollo regional, ofreciendo condiciones ideales para el avistaje de aves, caminatas y contacto con la naturaleza.
Quines: capital provincial del mate
Entre sierras que susurran leyendas y un río que refleja el cielo, Quines fue fundada el 1° de diciembre de 1763. Cuna de carnavales, del mate, de costumbres que traspasaron de generación en generación y forjaron la identidad de un pueblo donde la naturaleza abraza, la cultura se siente y la gente con su calidez recibe a los visitantes con el corazón abierto. Lo caracterizan caminos que invitan a la aventura, espacios donde la fe y la historia se entrelazan, ríos cristalinos y paisajes que calman el alma.

Rodeada de encantadores paisajes con espacios de significativo valor histórico-cultural, da origen a un área privilegiada para el turismo con, la parroquia Nuestra Señora del Rosario, el Centro de Artesanos, Campings y balnearios, y La Chimenea: testigo fiel de más de medio siglo historia invitan a adentrarse en el descubrimiento de Quines
Candelaria: campo, producción y tradición
En el extremo norte de la provincia, es conocida por su producción de melón (con su fiesta provincial), eventos culturales, su plaza, iglesia y el balneario municipal, la hacen un destino turístico en crecimiento, que ofrece tranquilidad y contacto con la naturaleza.

