SALUD
Lanzan recomendaciones para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH)
El ministerio de Salud difundió medidas de higiene y seguridad alimentaria para proteger especialmente a niños pequeños.

Durante este verano, el ministerio de Salud recordó la importancia de reforzar hábitos de higiene y cuidados en la manipulación de alimentos para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH), una enfermedad grave que afecta principalmente a la población infantil.
El SUH es una enfermedad producida, en la mayoría de los casos, por bacterias presentes en alimentos o agua contaminados. Puede generar complicaciones severas, como daño renal, por lo que su prevención y la consulta médica oportuna resultan fundamentales.

Mantener una adecuada higiene personal y en la preparación de alimentos es esencial. Las manos deben lavarse correctamente antes y después de cocinar, luego de usar el baño y tras cambiar pañales. Frutas y verduras deben lavarse cuidadosamente, en especial si se consumen crudas, ya que pueden transportar bacterias.
La correcta cocción de los alimentos, particularmente de las carnes, es otro punto clave. La carne de vaca debe cocinarse completamente, evitando su consumo crudo o poco cocido, ya que el calor elimina los microorganismos responsables de infecciones graves. Hay que prestar especial atención en preparaciones como hamburguesas y chorizos, no recomendados en la dieta de un niño menor de seis años.

También es fundamental prevenir la contaminación cruzada en la cocina. Para ello, se recomienda utilizar utensilios y superficies diferentes para alimentos crudos y cocidos, y lavar cuchillos, tablas y platos con abundante agua y detergente entre cada uso.
El consumo de agua segura es indispensable. Siempre debe utilizarse agua potable; ante dudas sobre su calidad, se aconseja hervirla antes de beberla o emplearla para cocinar.

El cuidado de los más chicos requiere especial atención. Es importante acompañarlos en el aprendizaje del lavado frecuente de manos y supervisar sus hábitos de higiene diaria, reduciendo así el riesgo de exposición.
Síntomas de alerta
Los signos iniciales pueden incluir vómitos, diarrea —en algunos casos con presencia de sangre—, fiebre, debilidad y fatiga. Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas, se debe concurrir de inmediato al centro de salud más cercano.
