CONMEMORACION
A 209 años del inicio de la gesta libertadora y del paso de San Martín por San Luis
El 12 de enero de 1817 marcó el comienzo de una de las epopeyas más trascendentales de la historia americana: el Cruce de los Andes, liderado por el ‘Padre de la Patria’, una hazaña militar y humana que abrió el camino definitivo hacia la independencia de Chile y consolidaría el proceso emancipador de América del Sur.

Hace 209 años, un día como hoy, desde el campamento de El Plumerillo, en Mendoza, el Ejército de los Andes inició su marcha rumbo a la cordillera, desplegándose en distintas columnas estratégicas. En ese recorrido, la provincia de San Luis ocupó un lugar fundamental como territorio de paso, apoyo logístico y compromiso popular, dejando una huella profunda en la historia nacional.
San Luis en la ruta sanmartiniana
Durante su travesía, el general José de San Martín y parte de su ejército atravesaron suelo puntano, utilizando postas, caminos reales y estancias que resultaron claves para el descanso, la reorganización de las tropas y el abastecimiento.

Entre alguno de los puntos históricos más destacados se encuentran las postas de San José del Morro, Las Pulgas, Balde, Saladillo, La Dupuyana y la Posta del Portezuelo, entre otras, que formaban parte de la red colonial de comunicaciones y que fueron reutilizadas para la campaña libertadora.
En estos parajes, el Libertador fue recibido con respeto y fervor patriótico. Los pobladores brindaron alimentos, caballos, mulas, leña, ropa, ganado y asistencia, en un contexto de enormes sacrificios y carencias, demostrando un compromiso inquebrantable con la causa independentista.
El aporte del pueblo puntano
El pueblo de San Luis no solo colaboró con recursos materiales, sino también con hombres que se sumaron al Ejército de los Andes, integrando batallones y cuerpos auxiliares. Muchos puntanos dejaron sus hogares para participar de una travesía extrema, enfrentando el frío, el hambre y la geografía hostil de la cordillera, impulsados por el ideal de libertad.
Las mujeres puntanas cumplieron un rol esencial, organizando colectas, confeccionando vestimenta, preparando alimentos y sosteniendo a las familias durante la ausencia de los combatientes. Ese esfuerzo silencioso fue indispensable para el éxito de la campaña.

Memoria, identidad y legado
A más de dos siglos del inicio de la gesta libertadora, el paso de José de San Martín por San Luis sigue siendo motivo de orgullo e identidad para la provincia. Las antiguas postas, los caminos históricos y la memoria oral de la comunidades mantienen vivo el recuerdo de aquel enero de 1817, cuando la tierra puntana fue parte activa de una cruzada continental que cambió el destino de América.
Evocar el Cruce de los Andes es reconocer el aporte colectivo de los pueblos del interior, cuyo esfuerzo y patriotismo hicieron posible una de las gestas más admiradas de la historia universal. San Luis, con su gente y su territorio, fue y seguirá siendo protagonista de esa epopeya de libertad.

Postas sanmartinianas de San Luis: se destacan sitios históricos, áreas patrimoniales y espacios museográficos que relatan el vínculo de la provincia con la epopeya sanmartiniana. Cada posta funciona como un punto de sellado del pasaporte, incentivando el recorrido turístico y la permanencia de los visitantes en las distintas localidades.
Posta el Portezuelo (La Punilla) | Casa del Altillo – Iglesia de San José del Morro | Casa de Los Gobernadores – Renca | Chañaral de las Ánimas | Sepulcro del Teniente Juan Esteban Pedernera (Villa Mercedes) | Aguada de Pueyrredón (Juana Koslay) | Monumento al Pueblo Puntano de la Independencia (Juana Koslay) | Cabildo y Cárcel de San Luis (San Luis) | Museo Dora Ochoa de Masramón (San Luis) | Casa de Los Adaro (San Luis) | Catedral de San Luis (San Luis) | Casa del Comandante de Milicias José Becerra (San Luis) | Templo Santo Domingo (San Luis) | Posta la Dupuyana (Balde) | Posta La Cabra. (Jarilla) | Posta Desaguadero (Desaguadero).
El Pasaporte Nacional Sanmartiniano: cumple un rol clave en la revalorización del legado sanmartiniano, fomentando el turismo cultural, educativo y familiar. Puede obtenerse en la página oficial. Una vez en mano, el visitante debe recorrer las postas adheridas y solicitar el sello correspondiente en cada lugar visitado. Al completar el circuito, el pasaporte se convierte en un valioso recuerdo del viaje y en un símbolo del compromiso con la historia nacional.




