Atrás quedarán la falta de servicios, las calles de tierra, los problemas de transitabilidad. Los habitantes de la popular barriada tienen muy claro que este es el puntapié inicial de una serie de cambios que modificarán su cotidianidad de forma positiva.

Con los trabajos que se realizarán tendrán todo lo necesario para vivir mejor porque, además de contar con necesidades básicas resueltas, como electricidad, cloacas y agua potable, también sumarán integración, espacios de recreación y nuevas oportunidades de desarrollo.

Sergio es padre de familia y se mostró feliz por el comienzo de esta gran transformación para el barrio: “Está bueno que empiecen los trabajos para tener cloacas, luz y todo lo que necesitamos. Hace mucho que estamos esperando esto. Para mí es fantástico. Nos sirve a todos los vecinos que estamos haciendo nuestras casas acá y también le sirve a nuestros hijos. Todos hemos luchado y lo que estábamos esperando llegó: ¡Hoy es el gran día!, comienzan las obras“, expresó.

Maxi y Macarena son novios, viven juntos y también manifestaron su entusiasmo por los trabajos de urbanización que dieron inicio este viernes. “Esto nos parece genial, porque hacía falta, acá nos falta luz y agua para toda la gente y los niños, más aún con los fríos que se vienen ahora. Tenemos problemas con las conexiones eléctricas y ahora mejorará. Es muy bueno el comienzo de las obras que se van a hacer. Hace bastante que lo estábamos esperando y es muy bueno para los niños sobre todo”, relató Maxi haciendo mención a las necesidades que tenían y al notable cambio que empezarán a vivir de ahora en más.

Por su parte, Macarena comentó entusiasmada: “Era algo muy esperado por todos. Hace varios años que estábamos esperando esta posibilidad. Al fin lo logramos. Luchamos muchísimo por esto. Gracias a Dios se está cumpliendo. Tenemos muchas esperanzas en todo esto.

“Tengo tres hijos que ahora están viviendo en el barrio Eva Perón con otros familiares porque no los puedo tener acá por el frío. Esto nos va a dar muchas posibilidades. Los taxis actualmente no quieren entrar al barrio porque las calles se inundan y por la gran tierra que hay. Nadie quiere entrar. Gracias a Dios todo esto va a cambiar”, contó la joven que proyecta con optimismo poder vivir nuevamente con sus hijos cuando el barrio cuente con más servicios para, de esa forma, poder ofrecerles una mejor calidad de vida y estar todos juntos en familia.

 

Nota, fotos y video: ANSL.