Con pancartas y cotillón, las familias acompañaron a los jinetes y amazonas durante la segunda exhibición. El cierre del ciclo se extenderá hasta este viernes. En febrero reabrirán las inscripciones para este espacio que celebra una década de trabajo por la salud pública.

“Mi hijo Atilio está feliz. Cuando empezó en agosto, después de que se subió al caballo por primera vez, me dijo que creía que se iba a morir de un infarto por el susto, pero ahora lo vemos que cabalga con autonomía y haciendo un montón de cosas también en casa, como por ejemplo, aprendiendo a ser responsable con las cosas o trayendo una manzana para el caballo. Es nuestra primera experiencia viéndolo a él solo en esta exhibición así que nos sentimos orgullosos por todo lo que ha crecido y todo el potencial que ha desarrollado”, expresó su mamá, Valquiria Subiri.

Con valores como la empatía y la responsabilidad, mediante un equipo multidisciplinario, la escuela impulsa el método que surgió luego de la Primera Guerra Mundial, cuando se comprobó que algunos soldados con secuelas, lograban recuperarse gracias a la actividad equina.

“Valentino viene hace seis meses, esta es su primera exhibición y toda la familia está muy feliz y contenta porque él ha logrado más seguridad e integración”, expresó su madre, Nancy, este miércoles minutos después de las 19:00.

“Mi nieto viene hace cuatro clases, ya se subió al caballo y está muy contento. Le encanta también la huerta porque es muy amante de las plantas. Estamos orgullosos y lo amamos”, contó emocionada Graciela Lucero, abuela de Lemuel Suárez, mientras esperaba con ansias la presentación.

El evento se replicará la semana próxima en La Pedrera. Este año, la Escuela Provincial de Equinoterapia “Terrazas del Portezuelo” celebra su décimo aniversario.

 

Nota y fotos: ANSL.