Ubicada en el departamento Belgrano, la fe se percibe en cada esquina y la puntanidad trazó, a lo largo de su existencia, un camino repleto de historias de vida y sacrificio.

 

El pueblo de Villa de la Quebrada se ubica en un valle frondoso al pie del Cerro Tinaja, donde la iglesia, la plaza central y el Calvario se destacan a lo alto de las viviendas ubicadas a lo largo de un trazado cuadriculado de calles asfaltadas. Se encuentra a 38 kilómetros de la ciudad de San Luis y se accede a ella por la Autopista 25 de Mayo o por la Ruta Nacional N° 146.

Cada año, los días 1, 2 y 3 de mayo, este pequeño pueblo recibe a cientos de miles de personas en el marco de la celebración anual del Santo Cristo de la Quebrada. Así, promesantes, fieles, vecinos del lugar y de todo San Luis y visitantes de todo el país, fundamentalmente de la región cuyo, se dan cita en este lugar para rendir homenaje, pedir y agradecer los favores concedidos por el Cristo milagroso.

Algunos lo hacen con un fin netamente religioso y participan de las múltiples actividades que organiza el Obispado de San Luis, en conjunto con la iglesia local. Además de las misas y la procesión, el ascenso al calvario es una de las más tradicionales. El mismo cuenta con una Vía Crucis que reúne a 62 majestuosas esculturas distribuidas en 14 grupos. Todas construidas en mármol de carrara y únicas en Sudamérica. Las mismas fueron esculpidas en Pietrasanta por Nicolás Arrighini, entre los años 1949 al 1951 y luego emplazadas en el cerro en 1952.

Villa de la Quebrada representa de muchas maneras la Puntanidad. Sus habitantes protegen y difunden las costumbres tradicionales, el folclore, la gastronomía, la cultura regional y se muestran orgullosos de pertenecer a este lugar.

Nota y foto: Prensa Secretaría de Turismo.