Así lo afirmó Daniel Torres, jefe del Área Ríos de San Luis Agua, al hablar de los recaudos que se deben tener en cuenta en épocas donde las precipitaciones son escasas.

El Gobierno de San Luis ha desarrollado una importante política hídrica, que se ve reflejada en 20 espejos de agua y en más de 4.000 kilómetros de sistemas de conducción de agua cruda, además de otros sistemas de captación del recurso que tiene como objetivo brindarles a los diferentes usuarios de la provincia un buen servicio.

“El agua de los ríos de la provincia tiene dos orígenes. El primero de vertientes o manantiales en la parte media-alta de las cuencas que les da su caudal ordinario durante la mayor parte del año, y el segundo, de las precipitaciones que generan escorrentías superficiales y crecidas de los ríos y arroyos, que se suman a las anteriores a la hora de aportar agua a las reservas”, explicó Torres.

Y agregó: “En épocas donde las precipitaciones son escasas, las cuencas ven una disminución del caudal que transportan, que se ve reflejado en nuestros sistemas de agua cruda. Esto afecta directamente a la entrega del recurso a los usuarios, entre los que se encuentran los municipios y cooperativas, que se encargan de tratar el recurso para que sea apto para el consumo humano”.

“La responsabilidad social es un factor clave en el cuidado del agua de San Luis, ya que el consumo irresponsable o el derroche pueden generar que el recurso no sea suficiente para abastecer a todos los usuarios. Las principales formas de cuidar el agua: evitar dejar canillas abiertas, limitar el riego u optimizarlo, y acortar los tiempos de aseo, tanto personal, como de los objetos materiales”, cerró.

 

Nota y foto: Prensa San Luis Agua.