El gerente de la sociedad estatal explicó que la gestión y distribución del agua potable en la villa turística está a cargo de una cooperativa desde hace más de 30 años y consideró que la actual escasez del recurso se debe al “crecimiento exponencial” de la cantidad de habitantes y la falta de control para un consumo responsable.

Nazareno Perroni, gerente de San Luis Agua.

El recrudecimiento en la escasez de agua potable en Villa de Merlo obligó a la cooperativa que la administra a realizar largos cortes diarios, sobre los que Perroni, explicó que “somos el ente que regula el agua cruda, le entrega a la planta el recurso y después ellos se encargan de potabilizarlo y distribuirlo”.

Detalló que la planta potabilizadora de la villa cuenta con cinco bombas, de las cuales dos están en funcionamiento. “Nos hemos encontrado con que no se han hecho mejoras, como un mayor tanque de reserva, que sería una de las posibles soluciones, porque les estamos entregando 110 litros por segundo desde los arroyos El Molino, Cerro de Oro, Piedra Blanca y Los Nogales”, destacó.

“La ciudad ha tenido un crecimiento exponencial en la cantidad de habitantes, entonces a la hora de administrar los recursos tenemos que ser muy cuidadosos, porque estamos en época donde el calor aumenta y hay muchos llenados de piletas, cuando no es lo correspondiente”, señaló.

El gerente de la sociedad estatal recalcó que San Luis Agua no realiza obras y destacó que “estamos predispuestos a colaborar para aumentar la capacidad, pero el Gobierno provincial no recibió ningún pedido del municipio para realizar alguna obra que sirva para aumentar la reserva”.

Por su parte, Matías García, subgerente de San Luis Agua en el Valle del Conlara, señaló que “la planta potabilizadora de Merlo actualmente está funcionando al máximo de su capacidad operativa instalada, que son dos bombas de funcionamiento constante las 24 horas del día”.

“La responsabilidad civil sí quedó chica la planta potabilizadora, no corresponde a San Luis Agua, porque no sabemos cuál es la demanda, cuánto son los loteos aprobados, los planos de obras que se encuentran en ejecución y un montón de cosas que determina el municipio quien es responsable del agua en cada ejido, porque es quien controla, regula y decide adonde van las inversiones, cuánto y cómo crecerá el pueblo”, finalizó.

Nota y foto: ANSL.