El jefe del Programa Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible destacó que la norma convertida en ley este miércoles “corta con la especulación de intereses espurios y permite ayudar al ambiente a que vuelva a su estado natural”.

La nueva ley para la prevención de incendios, el combate de siniestros y la restauración de los ambientes degradados por las llamas “viene a sumar a la protección y a bajar la especulación y el uso del fuego como una herramienta de desmonte, lo cual es terrible, tanto para el ecosistema, como para los daños económicos”, destacó Darío Szklareck, jefe del Programa Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.

Esta nueva ley aborda temas que en la norma anterior de incendios forestales no estaban contemplados y que tenía una antigüedad de 20 años, consideró el funcionario y explicó que “era imperioso actualizarla para la protección ambiental”.

“Cuando uno quema, no es que solamente quema el campo suyo, son incendios que se hacen tremendamente grandes, con alta carga calorífica, impactando no solo en su tierra, sino también en otras tierras, entonces es necesario cortar con esta especulación de intereses espurios y poder ayudar al ambiente a que vuelva a su estado natural”, advirtió Szklareck en declaraciones radiales.

Explicó que si bien siempre fue obligatorio hacer las picadas cortafuegos y fajas de raleo, con la nueva ley se simplifica ese trámite y será más expeditivo ante la presentación de un plan, con tramites rápidos y siempre primando la prevención de incendios y la protección ambiental.

Por otro lado, la ley incorporó como novedad la obligatoriedad a los tenedores de tierras de la construcción de fajas de raleo en lo que es denominado “interfaz, que es donde se junta la parte urbana con la parte forestal, donde debe realizarse una disminución del material combustible para proteger la vida de las personas y las viviendas; los incendios de interfaz este año nos ha pegado bastante fuerte”.

 

Nota y foto: ANSL.