Fuertes ráfagas de viento sureste generan numerosos reinicios en un perímetro de 7 kilómetros, donde 140 bomberos y brigadistas luchan para proteger la vida de las personas y las viviendas. El jefe de San Luis Solidario explicó que el fuerte viento reinante impide trabajar al avión hidrante y que el humo no permite que los satélites brinden ubicación precisa de los distintos frentes activos.

Entre el paraje Los Molles y Suyuque Nuevo bajaron varios “dedos” del incendio que arde en las Sierras Centrales y llegó detrás de las viviendas, explicó hoy Damián Gómez, jefe del Programa San Luis Solidario, quien indicó en el lugar que “estamos conteniendo el fuego para que no llegue a los domicilios, una tarea que se inició en las primeras horas de este lunes”.

El fuerte viento generó varios reinicios, por lo que trabajan unas catorce dotaciones de bomberos en este sector del incendio, que tiene un perímetro de 7 kilómetros y donde 140 bomberos y brigadistas buscan proteger la vida de las personas y las viviendas.

“En las horas más críticas del domingo, entre las 20:00 y las 2:00 de la madrugada del lunes, generamos evacuaciones momentáneas por el humo que llegaría horas más tarde junto con el fuego que finalmente se acercó a los domicilios”, recordó.

Hay otra lengua de fuego que aún se desconoce si se apagó, porque el viento no deja ver ni el avión puede volar, los satélites tampoco marcan nada por el humo; “estamos evaluando si ese frente se dirige a Virorco o hacia Nogolí”, detalló Gómez.

“Ayer por la tarde se nos complicó mucho la labor porque algunos lugareños, que residen 4 mil metros sierras arriba de Villa de la Quebrada, prendieron contrafuegos y no pudimos actuar en la contención de la línea, prevista más temprano, lo cual hizo que se apurara el fuego”, según explicó el responsable del operativo.

 

Nota, fotos y video: ANSL.