El testimonio de una de las integrantes que desde hace dos años trabaja en el sistema de bandas, coros y grupos de danza, y está cumpliendo el sueño de ser bailarina de folclore.

“Después de grande estoy cumpliendo mi sueño de bailar”, confesó Mariana Egea.

“Es un trabajo que te permite disfrutar, expresarte, aprender y seguir creciendo, en mi caso particular, en la danza”, asegura la bailarina que nació hace 39 años en San Rafael, Mendoza, pero desde 2001 eligió San Luis para vivir.

Su acercamiento al folclore comenzó cuando era niña, en el colegio al que asistía en su ciudad natal. Siempre soñó con ir a una academia para aprender más, pero a sus padres les resultaba difícil pagar esa actividad, ya que son una familia numerosa.

Actualmente vive en el barrio Mirador del Portezuelo junto a su marido y a sus hijas Abril y Sofía. Resalta el apoyo de toda su familia, quienes también colaboran cuando tiene que presentarse en un evento. “Mis hijas siempre me ayudan a peinarme, me maquillan antes de una presentación. Además, tengo a mis padres lejos y hasta el año pasado en varias oportunidades viajaron para acompañarme. Verles la cara de orgullo es mi mayor satisfacción, porque transmiten la felicidad que sienten al ver que estoy haciendo lo que me gusta, y ellos saben que es mi pasión” expresa Mariana con gran emoción.

El sueño de bailar

“Después de grande estoy cumpliendo mi sueño de bailar y seguir capacitándome en esto que me apasiona. Poder estar rodeada de grandes personas, un grupo hermoso con el que compartimos la misma pasión, es maravilloso”, reitera la integrante de Sueños del Arte.

Luego de las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio ante la pandemia mundial por coronavirus, las capacitaciones de “Sueños del Arte” se reformularon y continuaron a través de medios digitales. Ante este contexto, Mariana expresa: “Lo que más extraño es la cotidianidad. Estar con los compañeros y los profesores, porque si bien seguimos con clases virtuales y nos podemos ver, se extrañan las risas, los debates, los intercambios, las charlas, pero sabemos que es una etapa particular que debemos cumplir para cuidar nuestra salud y la de los demás”.

 

Nota y fotos: Prensa Programa Cultura.