La jefa del Servicio de Infectología del Hospital San Luis, Cristela Aguilera, hizo referencia a la tendencia de la curva de casos de COVID-19 que se viene dando en la provincia, comparándola con el resto del país y señaló que “lo que ocurra en San Luis depende de nosotros”.

Cristela Aguilera, jefa del Servicio de Infectología del Hospital San Luis.

La funcionaria analizó la actualidad pandémica a poco de cumplirse 200 días de cuarentena: “Sabemos que el 80% de los casos van a ser leves, que un grupo va a tener infección moderada, otro más pequeño va a requerir terapia intensiva o va a entrar en respirador y finalmente puede tener una evolución desfavorable y fallecer, pero justamente por eso, porque no sabemos en definitiva a quién le va a tocar, todos tenemos que cuidarnos, todos tenemos un familiar que tiene algún factor de riesgo, abuelos que son personal de riesgo, entonces, es tratar de poner un poco de cada uno para cuidarnos”.

También aclaró el por qué de las fluctuaciones en las cantidades de las muestras analizadas a diario. Indicó que “no es una cuestión de logística, hay muestras que se derivan para ser analizadas en un laboratorio privado, entonces, si estas muestras demoran y no salen en el día, a veces fluctúa la cantidad”.

Y agregó: “Cada día se van analizando los casos que salen y se van localizando, en función de eso se definen estrategias, pero no hay un número fijo, se trata de hacer la mayor cantidad de muestras posibles, a veces todos salen en el día o por ahí hay una pequeña demora y por eso hay menos ese día, pero no porque el testeo haya sido menor”.

En declaraciones radiales, habló sobre la capacidad de testear que se tiene en este momento, dijo: “Vamos teniendo entre un 10% y un 20% casos positivos del total de las muestras que se están realizando, eso nos da cierta tranquilidad de que estamos testeando suficiente, y nuestro objetivo está en función de eso: para que una muestra sea buena y representativa no más del 20% tiene que ser positivo”, fundamentó.

Aguilera recordó que “estamos en época de enfermedad respiratoria, en esta época si no tuviéramos COVID-19 tendríamos influenza, para influenza, neumonía producida por bacterias por neumococo, actualmente, hay pacientes que se siguen presentando con estos diagnósticos, y a su vez está aquel paciente que tiene neumonía producida por el propio coronavirus, el SARS-CoV-2, virus que tiene la capacidad de producir infección leve y también neumonía”.

Asimismo, expresó: “Los pacientes que se encuentran internados y necesitan oxígeno hacemos referencia a que son casos moderados, no alcanzan a llegar a terapia intensiva, pero si tienen un requerimiento de oxígeno, esa neumonía puede ser incipiente, en un principio leve e ir progresando hasta hacer que el paciente tenga que ingresar a terapia intensiva para ser controlado con mayor necesidad de oxígeno, o necesite respirador. Se ha visto también que estos pacientes que hacen esta neumonía, mejoran con algo que llamamos pronación, que es girar al paciente, tanto sea el que ya está con respirador como el paciente que está internado con requerimiento de oxígeno, se lo gira, se lo prona, y esto libera parte de la capacidad ventilatoria posterior del pulmón y mejora la respiración”, concluyó.

 

Nota y foto: ANSL.