Contará con una sala principal para 1.200 espectadores. Estará equipada con telones, cielorrasos y otros materiales que aportarán a tener una audición notable y logrando un sonido impecable.

“Vamos a reconstruir el teatro a escala, pero nosotros lo haremos un poquito más grande. Antes, el auditorio del Teatro Club Social era de 450 personas, ahora tendrá 1.200 butacas. La obra será una réplica cuyo valor inicial será muy importante, porque nos hará recordar al San Luis de antaño y lo combinaremos con la modernidad que vivimos hoy”, fueron las palabras del gobernador, Alberto Rodríguez Saá, cuando anunció la ejecución de la recreación del Teatro Club Social. El mismo estaba en el centro de la ciudad de San Luis, en las calles San Martín y Belgrano. Comenzó a construirse en 1884 y jugó un papel fundamental en la cultura y sociedad puntana. Pero en la década del 70 sufrió un incendio dejando en cenizas el espacio, escenario de conciertos, recitales poéticos y bailes.

Una de las particularidades de la obra que ejecuta el Gobierno provincial, a través del Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura, y que la convertirá en un espacio cultural privilegiado, es la sala principal por sus características arquitectónicas y acústicas. “La sala principal tiene 1.170 m2 aproximadamente para alojar a 1.200 espectadores, un foso de orquesta para 80 músicos y una caja de escenario de 560 m2 equipada con un telón, confeccionado especialmente en pana, capaz de responder eficientemente a la acústica que la sala necesita. También, tendrá un bambalinón confeccionado de la misma tela que cubrirá el frente y vestirá la boca de escenario. Estos dos elementos junto con doce patas, seis bambalinas y un telón de fondo, confeccionados en gabardina de algodón negra, forman la cámara negra que conforma la caja de escenario”, especificó el jefe del Programa Obras de Arquitectura, Lucas Caymes.

Cámara negra

Esta sección del edificio tiene la tarea de delimitar el espacio de escena de las áreas de servicio, que estarán escondidas a la vista del espectador. Los materiales con los que está confeccionado no solamente le permiten hacer de barrera acústica para el ruido que puede ocasionarse detrás de bambalinas, sino también de barrera a cualquier luz que se encuentre fuera de la misma y genera una interferencia con las luces de escena.

Además, a través de un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Acústicas y Luminotécnicas (CIAL), de la Facultad de Arquitectura Urbanismo y Diseño de la provincia de Córdoba, se determinó los elementos que deben ir ubicados en diferentes partes, como también su inclinación y espesor. Estos cumplen la función de absorber el sonido y disminuir todo tipo de rebote hacia el interior de la sala.

“Otra de las características es el sistema de cielorrasos que está compuesto por diferentes capas y ubicados en dos líneas de alturas, que responderán a la dirección del sonido y a cómo deben distribuirse las mismas en el interior. El diseño sigue la estética del Teatro Club Social, pero sin dejar de lado las nuevas tecnologías y materiales que existen”, detalló el arquitecto, Gustavo Bevilacqua.

Para concluir, contará con un modelo de butacas y sillas de época, que estarán confeccionadas con telas ignífugas capaces de absorber el sonido y maderas con tratamientos especiales que terminarán de dar forma y ayudar al funcionamiento general de la sala.

La réplica del Teatro Club Social tiene una inversión de $300 millones, con una superficie cubierta de 6.200 m2. Contará además con camarines, vestuarios, talleres, salas técnicas, depósitos, bar, cantina con cocina, espacios para escuelas generativas en planta alta, terraza, cerco perimetral y estacionamiento para 400 autos.

 

Nota y foto: Prensa Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura.