La doctora Graciela Sarmiento, responsable del protocolo COVID-19 para la provincia, explicó que será una ceremonia con todas las normas existentes a nivel nacional e internacional para cuidar a la población de San Luis y que esto no implique ningún riesgo.

La doctora Graciela Sarmiento, jefa del Plan COVID-19 en San Luis, explicó cómo funcionarán los protocolos durante la asunción de monseñor Gabriel Barba.

El próximo sábado asume monseñor Gabriel Barba como nuevo obispo de la provincia de San Luis, un evento de gran relevancia para toda la población que profesa la fe católica, pero que se produce en medio de una pandemia, para lo cual se han mantenido distintas reuniones para consensuar todos los protocolos que se implementarán durante el acto.

“Es importante tenerlos en claro, no solamente los representantes de la iglesia, que ya los saben y con los que están totalmente comprometidos, sino también le pedimos a la población que entienda y respete la situación particular por la que estamos pasando”, destacó la doctora Graciela Sarmiento, responsable del protocolo COVID-19 en San Luis.

En cuanto a monseñor Barba y los otros obispos que vienen a acompañarlo en esta ceremonia, informó que hicieron su cuarentena e ingresarán a la provincia con una PCR negativa, que ya la presentaron.

Monseñor Barba hace unos días que ya se encuentra en la provincia y continúa con más días de aislamiento dentro de San Luis, indicó y agregó que los obispos que ingresen permanecerán por 48 a 72 horas.

Por otro lado, se trabajó en los espacios dentro de la iglesia Catedral, que estará ocupada en un 25% de su capacidad, con personas especialmente invitadas y que lo harán con su DNI.

Se colocarán sillas fuera de la Catedral para que la gente pueda acompañar al obispo durante la ceremonia, también, con el distanciamiento que corresponde, por lo que la funcionaria pidió a la comunidad de San Luis que no se aglomeren alrededor.

“Entendemos la importancia del evento, pero monseñor se queda y lo podrán ver nuevamente, por lo que es fundamental que se respete el distanciamiento social”, insistió.

Además, explicó que se llegó a un acuerdo con respecto a la ceremonia en el momento de la entrega de la hostia, que será entregada en la mano para evitar el contacto con la saliva. “De todos modos, sabemos que hay algunos feligreses que por una cuestión de fe no quieren tocar la hostia consagrada por lo que piden, a pesar de la situación en la que nos encontramos, recibirla en la boca”, agregó.

En estos casos, aclaró Sarmiento, cuando termine el evento en la iglesia un grupo de sacerdotes darán la hostia consagrada a estos feligreses pero lavándose las manos con alcohol al 70% entre cada uno de ellos.

Lo otro que se pide es que las personas que estén fuera de la Catedral y que quieran recibir el sacramento solo se paren en sus lugares y los sacerdotes se acercarán a entregarles la hostia.

Finalmente, Sarmiento comentó que aquellos sacerdotes que se encuentran actualmente en las zonas de San Luis donde se tuvo que retroceder en las fases preventivas, no podrán venir a la ceremonia.

Nota, foto y video: ANSL.