En una ceremonia cargada de emociones, el gobernador Alberto Rodríguez Saá entregó nuevas viviendas. “Empezamos en Zanjitas que es un pueblo solidario y heroico”, señaló el primer mandatario puntano haciendo alusión al recuerdo de la tragedia que sufrió esa localidad aquel 2 de noviembre de 2011. “Todo lo que hagamos por Zanjitas siempre es poco”, agregó. La entrega de viviendas a los adjudicatarios continuó en Alto Pencoso y forma parte de una serie de adjudicaciones que serán concretadas durante este mes de julio y sumarán más de mil nuevos hogares en toda la provincia. ANSL emitirá un especial, por la tarde, del desarrollo de ambos actos.

En dos actos cargados de lágrimas y festejos, el gobernador Alberto Rodríguez Saá hizo realidad el sueño del techo propio a cuatro familias de Zanjitas y Alto Pencoso, ambas localidades del departamento Pueyrredón. El primer mandatario estuvo acompañado por el secretario de Vivienda, Guillermo Alaniz, el ministro de Obras Públicas e Infraestructura, Felipe Tomasevich, legisladores provinciales e intendentes.

“Una de las cosas más bonitas que le pueden pasar a un gobernante es cuando se emociona al entregar a una familia una vivienda, en especial cuando son trabajadores con chicos; el placer es inmenso, porque es un derecho humano esencial”, expresó el gobernador al anunciar que con este acto se inició una serie de entrega de casas construidas por el Estado que se extenderá durante todo julio.

Emocionado, Rodríguez Saá, se refirió a los pobladores que fueron protagonistas después del accidente ferroviario: “Zanjitas es un pueblo solidario y heroico; el 2 de noviembre de 2011 a las 12:05 me suena el teléfono y me cuentan que hubo un accidente, que un tren había arrollado a un colectivo con niñas y mujeres de una escuela de San Luis, lo cual me conmovió e, inmediatamente, me preparé para ir al hospital”.

Recordó que en ese momento “reacciono y llamé al servicio de Salud, a la Policía y a los Bomberos y me dijeron que estaban todos alertas y marchando hacia Zanjitas, lo mismo hicieron las empresas que estaban construyendo un camino cerca de la localidad; me sentía tan fuerte frente a tanta solidaridad y todos nos asombramos que el pueblo de esta localidad salió a ayudar”.

También destacó que “cada uno hizo lo que pudo y manejó los sentimientos como pudo y, desde ese día, Zanjitas es para la provincia de San Luis un pueblo heroico. Todo lo que hagamos por esta comunidad siempre será poco; mi agradecimiento es eterno”.

Leonardo Rafael Rivero junto a su esposa Yésica Romero y sus cuatro hijas Lusmila (11), Celia (9), Luana (7) y María (4) fue la primera familia que recibió una vivienda, que ocuparán luego de dejar otra que alquilaban hasta hoy. “Esto nos cambia la vida. Nos mudaremos entre hoy y mañana. Estamos muy agradecidos al gobernador por cumplir el sueño de toda la familia”, expresó emocionado Leonardo, minutos después de recibir la llave de manos de Rodríguez Saá.

María Oyola y su esposo Gustavo Morcón son el otro matrimonio que recibió la segunda vivienda en Zanjitas, acompañados por sus hijos Alexander (13) y Camila (11). “Estamos emocionados y muy felices porque nos llegó este momento tan esperado, agradecemos al gobernador; por fin dejaremos de pagar alquiler”, dijo María entre lágrimas y felicitaciones de sus vecinos.

Alto Pencoso, un pueblo con historia

“Estamos muy contentos entregando estas viviendas dignas a este pueblo que forma parte de la historia de San Luis”, dijo emocionado el gobernador Rodríguez Saá, luego de entregar las llaves de las flamantes casas a dos familias de la localidad de Alto Pencoso, que “tuvieron la paciencia y el amor para ayudarnos a construir esto”.

Seguidamente, el mandatario recordó una historia personal: “Quiero mucho a este pueblo de más de cien años, donde había un criollo que se había puesto de novio con una chica de San Luis, a la que iba a ver a caballo de vez en cuando y un día le llegó la noticia que la chica se iba a Buenos Aires a estudiar un profesorado”.

Agregó que el criollo le mandó a decir que lo esperara para despedirse: “Como se habían prometido eterno amor, le dijo que se casaran y que él la acompañaría; se fueron los dos; él estudió ebanistería luego se especializó en fabricar bastones, ese criollo, llamado Gregorio “Goyo” N. Páez, hijo de Ascensión Lucero de Páez, era mi abuelo y la criolla, mi abuela”.

José Antonio López, su esposa y sus tres hijos menores recibieron la flamante vivienda con un emotivo agradecimiento al gobernador: “Estamos muy contentos porque viviremos en una casa propia; antes alquilábamos una lugar humilde; todos somos nacidos en Alto Pencoso y siempre vivimos y trabajamos en este pueblo y ahora nuestras vidas cambiarán para siempre, nos mudaremos lo antes posible”, comentó José.

Nota, fotos y video: ANSL.