Durante el encuentro se aprobó por unanimidad que no habrá calificaciones en el territorio nacional en el marco de la pandemia. La evaluación durante este período será de carácter formativo, con el propósito de retroalimentar el proceso de aprendizaje, adaptar contenidos y hacer devoluciones orientativas a estudiantes y familias.

Este viernes, mediante modalidad virtual, se llevó a cabo la 96ª Asamblea del Consejo Federal de Educación (CFE), encuentro que fue encabezado por el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, y que contó con la participación del titular de la cartera educativa de San Luis, Andrés Dermechkoff, y los demás referentes ministeriales de las provincias argentinas.

En la asamblea del CFE se estableció por unanimidad la consolidación de un criterio federal -que contemple las heterogeneidades del territorio nacional- en relación a la evaluación de los procesos de aprendizaje y enseñanza en el contexto de la pandemia. De esta manera, no habrá calificaciones numéricas.

La evaluación de alumnas y alumnos en este período se centrará en el acompañamiento, seguimiento, registro y devolución a familias y estudiantes del proceso que está teniendo lugar. El propósito de este tipo de evaluación es orientar mejor los procesos de enseñanza aprendizaje.

Cabe recordar que el pasado viernes, mediante la Resolución N° 49 -ME-2020, el Ministerio de Educación de San Luis dispuso que no se podrá tomar examen de evaluación a las y los estudiantes de todos los niveles, modalidades y tipos de gestión de la educación obligatoria de la provincia, durante el período de aislamiento.

Asimismo, en la reunión del CFE de este viernes se presentaron los lineamientos confeccionados por la Secretaría de Evaluación e Información Educativa del Ministerio de Educación que pondrá en marcha, a partir del 26 de mayo, la Evaluación Nacional del Proceso de Continuidad Pedagógica, cuyos resultados serán dados a conocer en julio.

La misma incluye una encuesta a directivos, docentes y hogares, y tiene como fin relevar el estado de situación y analizar los procesos de continuidad pedagógica como aspectos clave para evaluar en qué grado se está garantizando el derecho a la educación de los niños, niñas y adolescentes.

Esta evaluación nacional recabará y analizará las propuestas y experiencias desarrolladas por diversos países frente a la pandemia; las características y alcances de las políticas implementadas desde los niveles nacional y provincial de la educación; las condiciones de enseñanza y de organización del trabajo docente; y las condiciones institucionales de organización y sostenimiento de la continuidad pedagógica.

La muestra de 5 mil escuelas será representativa de las 52 mil escuelas de la educación obligatoria del país -tanto estatales y privadas como rurales y urbanas- y la encuesta será respondida de forma anónima por 5 mil directivos y 25 mil docentes, a través de preguntas cerradas y abiertas, y entrevistas en profundidad. Los hogares serán consultados a través de encuestas telefónicas. Esta línea será desarrollada en colaboración con Unicef para las posibilidades de interacción y de desarrollo de actividades educativas en los hogares.

Asimismo se realizará un relevamiento y un análisis de la matrícula escolar previa y posterior a la suspensión de clases presenciales para diseñar estrategias que colaboren con la reducción del abandono escolar.

Por último, se acordó comenzar a confeccionar los protocolos para el regreso a las aulas cuando el comité de expertos en salud lo disponga, teniendo en cuenta la readecuación de la infraestructura escolar y considerando la experiencia que están empezando a transitar los países europeos.

Del encuentro también participaron integrantes del Ministerio de Educación de la Nación, integrantes de la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados de la Nación; miembros de Consejos universitarios y representantes nacionales de gremios docentes.

Nota: Prensa Ministerio de Educación San Luis.

Fotos: Prensa Ministerio de Educación de San Luis y la Nación.