“Fueron actos de una linda y emotiva hermandad, revisamos diversos aspectos destinados a cuidarnos todos para evitar la circulación del COVID-19”, comentó Alberto Rodríguez Saá, en alusión a la jornada de trabajo que desarrolló este viernes en los complejos penitenciarios de San Luis y Pampa de las Salinas.

Alberto Rodríguez Saá, acompañado por una reducida comitiva, visitó por la mañana de este viernes el predio ubicado al noroeste de la ciudad capital, ocasión de la que destacó “el encuentro con las internas de la cárcel de mujeres, que están confeccionando barbijos, por lo que se quedó con ellas un médico para asesorarlas, además, quieren hacer sábanas, pan y viandas para colaborar con todo lo que se está haciendo para superar esta situación”.

Más tarde, el primer mandatario viajó a La Botija, para desarrollar tareas similares con los celadores y los internos del Complejo Pampa de las Salinas. Sobre estos últimos, el gobernador comentó que “construyen camas y, como cuentan con un taller metalúrgico, les pedí que hicieran biombos, ya que son necesarios para dividir camas y así brindar un espacio de intimidad a los pacientes”, refiriéndose a los centro de atención de casos leves que se proyectan si los picos de la pandemia así lo demandan.

“Todas estas reuniones se llevaron a cabo considerando las medidas de prevención para no provocar exposición alguna a contagios, por lo que debo agradecer el modo en que fuimos recibidos y también al Servicio Penitenciario por la manera en que están trabajando. Vivimos un estado emotivo porque no fui a llevarles malas ni buenas noticias, sino a pedirles ayuda y a conversar, para que se cuiden. En ese sentido, todos estuvimos de acuerdo en suspender las visitas, pero manteniendo los teléfonos abiertos. El mensaje para los internos es que estamos cuidando a sus familias, y a estas que también los estamos cuidando a ellos, por lo que fueron actos de una linda hermandad”.