La capacitación se dictó este lunes en Mina Clavero, Córdoba. El objetivo es mantener actualizados a los productores y autoridades en relación a esta temática.

La iniciativa, organizada por SENASA, INTA y el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba, surgió por los focos detectados en dicha provincia, con el fin de mantener actualizados e informados a productores y autoridades en relación con esta temática.

La jornada inició con la introducción de Marcos Blanda, secretario de Agricultura de la Provincia de Córdoba, mientras que la capacitación técnica estuvo a cargo de SENASA. Entre los temas principales, se trataron la identificación de la especie, que debe ser detectada y denunciada a los organismos competentes, la situación que está pasando Córdoba para tomar conciencia en cuanto a los focos identificados, y los aspectos técnicos para disminuir el nivel poblacional.

Cabe destacar que, aunque la provincia de San Luis no se encuentra en la misma situación que Córdoba, los funcionarios asistieron para conocer el movimiento y anticiparse a los desplazamientos de la especie, como así también profundizar en temas como la prevención, monitoreo e identificación de los focos de langostas.

En caso de detectarla, comunicarse con el Ministerio de Producción al 0266 4452000 Int. 3190/3191. O con SENASA al 0800-999-2386 o por correo electrónico: acrididos@senasa.gob.ar.

La situación en San Luis

Un equipo del Ministerio de Producción se encuentra en forma permanente monitoreando la eventual presencia de langostas en el norte de San Luis. La alarma la encendió el hallazgo de 30 focos en la vecina región de Traslasierra, en Córdoba, lo que llevó al Gobierno provincial a intensificar las acciones preventivas a través de monitoreos, con el objetivo de realizar una detección temprana de posibles situaciones de comportamientos gregarios de la especie.

Los técnicos recorrieron un buen tramo de la Ruta nacional 20, entre Quines y el límite con Villa Dolores; y también la Ruta provincial 4, que se interna hasta llegar al establecimiento “Las Lomitas”, propiedad de la Aceitera General Deheza (AGD). El monitoreo se llevó a cabo a través del uso de red entomológica, las banquinas, los pastizales y el monte nativo, en cercanías de Balde de Escudero y Los Cajones, para la detección de ninfas y adultos. Por otro lado, se observaron zonas de suelo compactado (huellas de caminos), con el fin de detectar la presencia de oviposturas.

“Encontramos algunas langostas en la fase solitaria, nada alarmante. Tomamos muestras y las vamos a analizar para ver a qué especie pertenecen”, contó el jefe del Área Desarrollo Productivo del Programa Producción Agropecuaria y Arraigo Rural, Pablo Peralta. Además, aseguró que “el nivel poblacional es bajo”, tanto de ninfas (estadío juvenil) como de adultos. Las charlas con productores y con los responsables del campo de AGD arrojaron los mismos resultados: pocas langostas.

“Que hayamos encontrado algunas no implica una situación de emergencia, ni (justifica) un control químico; en verano siempre hay langostas, el problema es cuando ingresan en la fase gregaria y comienzan a formar mangas. Seguiremos monitoreando, pero por ahora no hay de qué preocuparse”, cerró Peralta, quien participó de las visitas a los distintos campos, donde hicieron difusión sobre el potencial peligro que implica el insecto, dejaron folletos y contestaron todas las preguntas que hicieron los productores.

Nota y foto: Prensa Ministerio de Producción.