Más de 5 mil personas colmaron el predio del camping “Los Aromitos”. La intendenta, Rosa Calderón, anunció que el año que viene se sumará un día al evento, que en esta edición contó con el acompañamiento del Gobierno de la provincia de San Luis.

Bajo el cielo iluminado por las estrellas, y con más de 5.000 personas en el camping “Los Aromitos”, a partir de las 20:00 del sábado comenzó a desarrollarse el 1º Festival del Queso y Quesillo Puntano, con la presentación de los primeros artistas.

La apertura oficial fue pasadas las 22:00, con un video institucional y una presentación coreográfica, inspirada en el queso y el quesillo puntano.

Rosa Calderón, intendenta de Villa de la Quebrada, agradeció el acompañamiento y el apoyo del Gobierno de la provincia a través del Programa Cultura. “Esto nos da el empuje para seguir trabajando. Cuando hablábamos de la Villa de la Quebrada queríamos que no solo se nos conociera por la festividad del Cristo, y notábamos que durante el verano no había espectáculos en el pueblo, entonces decidimos destacar algo nuestro, rescatar nuestra Puntanidad y decidimos hacer el festival del queso y del quesillo. Algo tan nuestro y representativo, porque la localidad ha sido pionera en la elaboración de este producto artesanal, y tenemos a las maestras queseras que continúan fabricando de forma tradicional”, explicó.

Durante la velada, destacaron a las 12 maestras queseras de la localidad, quienes recibieron un diploma y tapices en faz de trama con líneas sueltas y dibujos abstractos, realizados en el Centro Cultural de Producción de Tejido Artesanal ‘Tecla Funes’, dependiente del Programa Cultura.

Además de la presentación de nuevos grupos musicales como “Los Changuitos”, integrado por niños de la ciudad de San Luis, y el cierre de un clásico como es “Luis Soloa y el Grupo Pasión”, también hubo un reconocimiento para “Los Cantores del Alba”, quienes fueron declarados padrinos del festival.

Uno de los momentos más emotivos fue la representación teatral de la historia de Villa de la Quebrada, en la que los vecinos de la localidad, incluida la intendenta Rosa Calderón, mostraron desde la aparición del santo hasta la llegada de las primeras familias y personalidades del lugar. Con la imagen del Cristo de la Quebrada sobre el escenario, también recrearon la tradicional procesión en la que el público, con gran emoción, se puso de pie para despedir a la imagen religiosa.

Un día más para el próximo festival

La intendenta hizo un balance muy positivo del evento y dijo que la convocatoria superó sus expectativas. “Tuvimos una importante concurrencia, esto es lo que necesitábamos, que se reactive la producción local y la economía de la zona. La localidad está de fiesta, el pueblo se preparó para recibir a los turistas y a los vecinos de las localidades y parajes cercanos, por eso, para el año que viene vamos a sumar una noche más al Festival”, aseguró.

Las palabras de las maestras queseras

María Jacinta Gutiérrez, que actualmente tiene unas 100 chivas en su casa y produce queso artesanal, contó que desde pequeña se sentaba al lado de su madre, miraba y aprendía cómo ella realizaba la tarea. Con los años se capacitó y trabajó junto a un ingeniero y maestro quesero en un emprendimiento caprino, que se instaló en la zona en los años noventa. Luego, continuó de manera particular hasta la actualidad.  “Me capacité en producción de leche de cabra, sanidad de los animales y todo lo relacionado a lo lácteo; hace muchos años que continué por mi cuenta en casa, con la misma técnica pero en pequeñas cantidades”, comentó.

María Jacinta remarcó que lo primero que hay que tener en cuenta para un buen queso es la sanidad de la cabra o la vaca. “Debe tener cuidado y conciencia la persona que trabaja con ello y manipula el lácteo. Debe aprender que la leche tiene que tener baja acidez para un buen queso, y el animal debe pastar y no alimentarse con balanceado. Esos son todos los cuidados”, finalizó.

María Jacinta Gutiérrez.

María Jacinta Gutiérrez.

Elvira Margarita Pérez es otra de las maestras queseras más conocidas. Ella nació en Nogolí y hace 40 años se radicó en Villa de la Quebrada, y 20 que continúa con el legado de sus padres, quienes producían queso y quesillos en la sierra y era su medio de vida.  Hoy vende la producción en su casa, lo que le permite recibir al público todos los días del año.

Elvira dijo que el proceso para la realización de los quesos y quesillos comienza ordeñando las chivas y dejando descansar la leche durante una hora para que se enfríe, luego hay que cortarla con un fermento, y dejar que se seque para colocarla en moldes de acero inoxidable y luego macerar unos 5 o 6 días en la heladera, antes de ser vendido. En cuanto al quesillo, dijo que la diferencia en el proceso es que la leche se calienta a 60°, para que se estire. “Vendo unos 20 o 30 quesos por semana, y un muchacho me ayuda a ordeñar las chivas. Me siento muy feliz que se realice una fiesta para este producto tan tradicional. Le dejo el legado a mi hija, que hoy tiene 30 años y que de chica sigue mis pasos”, dijo orgullosa.

Ambas maestras queseras coincidieron en la importancia de mantener vivo este legado, para que los jóvenes aprendan el proceso y continúen con tan noble tradición.

Elvira Margarita Pérez.

Elvira Margarita Pérez.

Nota y fotos: Prensa Programa Cultura.