Ante el golpe de estado en Bolivia, las declaraciones del canciller Faurie rompen una política externa clara a partir de 1983 en materia de defensa de la democracia.

La tibia posición del gobierno argentino ante los eventos que se desarrollan en Bolivia,  habilitó el debate sobre si se puede o no considerar golpe de estado. De niño tengo la costumbre, inculcada por mi madre, de recurrir al diccionario ante las dudas, propias o ajenas. Hoy que todo se googlea, también se puede buscar por ese medio lo que dice la Real Academia Española. Veamos qué dice sobre golpe de estado:

Hasta hace unos meses nadie dudaba que Evo Morales era el presidente constitucional de Bolivia. Esta situación fue incluso reconocida en el informe crítico de la OEA sobre las últimas elecciones, donde afirma que hubo irregularidades. El mandato estaba en transcurso y finalizaba en enero.

Que quien posee el monopolio de la fuerza (las fuerzas armadas y policiales) le sugiera a su comandante en jefe, al presidente, que renuncie, es lisa y llanamente un golpe. Pues quien tiene las armas, opina o sugiere con ellas en la mesa.

Si releemos el diccionario, ha habido en Bolivia una destitución repentina de quien ostentaba el poder constitucional, por medios que no siguen la legalidad.

Hoy, la ex canciller Malcorra, la primera de esta presidencia, se pronunció sin vacilar, de manera certera y categórica, sosteniendo que en Bolivia hubo un golpe de estado y que eso debe estar fuera de discusión.

Macri fracasó rotundamente en lo económico, productivo, social y hasta financiero. Se retira, fracasando también en la defensa de la democracia y las instituciones.

Con el paso del tiempo, cuando las pasiones se calmen; cuando el dolor en el corazón que produce ver a uno de cada dos niños pobres en el país y el retorno de enfermedades que ya habían sido vencidas como el sarampión; cuando el dolor en nuestra mente, al ser una y otra vez engañados, con mentiras tras mentiras; podremos juzgar mejor, si fue Macri el peor presidente desde 1983. Pareciera estar esforzándose por serlo.