El Estado nacional se financia con el Banco Nación y el ANSES. El dólar contado con liquidación casi en $80 y para que el oficial suba poco, el Central vendió 300 millones. La región convulsionada.

El Estado nacional, perdió el financiamiento externo en el primer trimestre del año pasado. A partir de allí solo le quedó pedir a los argentinos, ahora ni el mercado interno le presta. Como gasta más de lo que le ingresa, tiene que pedir prestado. Esta vez obligó a prestarle al Banco Nación, son $ 30.000 millones a una tasa inferior a la del mercado y con intereses en caso de incumplimiento del 1%. También fue por el dinero de los jubilados. El Fondo de Garantía de Seguridad del ANSES debió comprar bonos del tesoro por $ 2.000 millones.

La desesperación de las empresas o personas no humanas que no pueden comprar dólares para atesoramiento, los lleva a comprarlos de manera indirecta pero legal, mediante la compra de acciones en Argentina y su venta en el exterior. Esta operación denominada Contado Con Liquidación, hace que estén dispuestas a pagar casi $ 80 para conseguir un dólar en el exterior. En un día esta especie de cotización, subió 5 pesos. La diferencia con el oficial es cercana al 30%. Es decir, las empresas pagan un 30% más de lo que vale el dólar oficial.

Pese al cepo, la compra de dólares se acrecentó y el Central debió vender ayer cerca de 300 millones de dólares para que solo subiera un 0,3% su valor. Con ello las reservas siguen en caída, se calcula que hay menos de 10.000 millones de reservas de libre disponibilidad. No es posible sostener este ritmo. Ya se habla de un cepo más estricto y de desdoblamiento cambiario.

Mientras esperamos las elecciones, el mundo está desacelerando su crecimiento, principalmente por la denominada guerra comercial entre EEUU y China. Latinoamérica convulsionada. Venezuela con su extensa crisis. Los ecuatorianos, no soportan las recetas del FMI. En Bolivia falta de transparencia en la comunicación de los resultados electorales y estado de emergencia. En Perú problemas institucionales. Brasil aprobando una reforma previsional que resta derechos a los futuros jubilados. En Uruguay una multitudinaria macha que se manifiesta en contra de que los militares tengan injerencia en la seguridad interna. Finalmente, Chile, denuncias de desapariciones forzosas, violaciones, muertes, represión e incendios.

El sistema está crujiendo. Repito las palabras de Piñera, al citar a Benedetti. Cuando teníamos todas las respuestas, nos cambiaron las preguntas.