La iniciativa es llevada adelante por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y la Fundación BioAndina Argentina. Esta estrategia trabaja articuladamente con las autoridades ambientales de diferentes provincias, y tiene como finalidad tomar medidas que resulten efectivas contra el uso ilegal de cebos tóxicos en el país.

El cóndor andino por su biología de carroñero es una de las especies más afectadas por el envenenamiento con agrotóxicos.

El cóndor andino, por su biología de carroñero, es una de las especies más afectadas por el envenenamiento con agrotóxicos.

El Gobierno provincial sigue impulsando acciones en pos de cuidar la vida de la fauna silvestre. Es por esta razón que a través de la Secretaría de Medio Ambiente firmó el acta de adhesión a la Estrategia Nacional contra Cebos Tóxicos (ENCT).

La estrategia se fundamenta en la necesidad de afrontar políticas que resulten efectivas para la conservación de la especie cóndor andino, ante la grave problemática de envenenamiento con cebos tóxicos.

El uso de cebos tóxicos es una práctica utilizada por algunos pobladores ganaderos para matar especies que le significan un conflicto en su producción, colocando venenos en la carroña del animal depredado, esperando matar al ejemplar que predó su ganado.

Esta práctica tiene serias consecuencias,  y pone en riesgo todas las formas de vida, en particular las especies de fauna carroñeras, y con mayor gravedad el cóndor andino. En menos de dos años han muerto en Argentina más de 90 cóndores (Vultur gryphus) por envenenamientos con agrotóxicos. Estas muertes masivas han resultado devastadoras para la conservación de esta especie.

La ENCT trabaja en conjunto con las provincias que poseen mayor  distribución de la especie cóndor andino y provee de herramientas para aplicar un protocolo ante una situación de envenenamiento.

Esta estrategia cuenta con el equipamiento necesario para la toma de muestras, de información y documentación de base, como así también los elementos necesarios para la atención de emergencias, estudios toxicológicos para detectar tipos de venenos y una muestra educativa itinerante.

 

Nota y foto: Prensa Secretaría de Medio Ambiente.