Vencieron los 120 días que la C.S.J.N. había impuesto para que Nación y San Luis se pusieran de acuerdo en la forma de pago. El Gobierno nos bicicleteó con propuestas irrisorias. San Luis comienza a ejecutar la sentencia.

Los juicios son largos, llevan años. El litigio que inició San Luis, luego de una consulta popular, tuvo origen en 2006. Se ganó. Hay dos juicios en los que el máximo tribunal de justicia le dio la razón a la provincia. Quedan otros varios.

Hace ya un poco más de 120 días, la Corte fijo un plazo para que el Estado nacional y el provincial, acordaran una forma de pago. Las propuestas de Nación eran irrisorias, diría que hasta ofensivas para con los puntanos que decidieron mediante su voto reclamar justicia. Con una inflación minorista que ronda el 55% anual, una mayorista que supera el 62%, con cepo, incumplimiento de deuda en moneda nacional, por solo mencionar algunos de los malos datos de la realidad, la última propuesta de pago que realizó el gobierno de Macri, fue un bono (similar a los defaulteados).

Mientras el BCRA paga más del 80% de interés anual a los bancos con posibilidad de renovación cada 7 días, lo que implica una tasa efectiva superior al 100%; le ofreció a San Luis, un papel con un interés del 6% anual.

Mientras la Nación para evitar el sangrado final de los dólares, incumplió compromisos con diversas letras, pero paga 15% de contado, 25% a los 90 días y el 60% a los 180 días. Pero si se usan para pagar impuestos, es el 100% al contado. A los puntanos nos pidió que le demos 3 años de gracia.

La que nos adeuda Nación, ahora, es $ 20.500 millones. ¿Le mueve la aguja al Estado nacional?, ¿Desequilibra la frágil situación económica que transita el país? ¿Puede causar el quiebre final? Hay múltiples cifra que contestan negativamente estas preguntas. Porcentaje sobre el presupuesto nacional (ínfimo, 0,53%), sobre el PBI (insignificante), y otros. Quiero quedarme con el que cada día se paga a los bancos por las LeLiq. A fines de agosto, se había pagado solo por intereses, $ 463.251. Con menos del 5% de lo que ya se pagó a los bancos en 8 meses de este año, podrían habernos pagado la deuda, por la que venimos reclamando hace más de una década.

No hubo acuerdo. El ofrecimiento del deudor, la Nación, por irrisoria y ofensiva, no fue sino una forma de bicicletear el pago. San Luis decidió ejecutar la sentencia definitiva. Llegó la hora de hacer efectiva la deuda.