Con zambas, cuecas, chacareras y tonadas, la cantante villamercedina se lució durante la noche de este viernes.  

“Es la primera vez que vengo al Salón Blanco, estoy muy nerviosa”, expresó minutos antes del show. Pero cuando se apagaron las luces, la voz de Martha transmitió un cálido clima de peña bajo el parral.

Estuvo acompañada con las guitarras de Humberto Brito y Enrique Rodríguez, el bombo de Walter Irusta y el cajón peruano de Joaquín Cerri.

El repertorio incluyó “La engañera”, “La bolivianita”, “Para qué me habrás mirado”, “La candelaria”, “El coyuyo y la tortuga”, “Vendimia”, “Cuyo”, “Gato de la fiesta”, “Chulengo”, “La flor azul”, “Criollo renqueño”, “El que se va y no vuelve” y “Calle Angosta”.

“Comencé hace tres años profesionalmente, estuve en la inauguración de Calle Angosta y en festivales de Juan Jorba y Buena Esperanza. Amo el folclore, bailo en el ballet La Patria. Me gusta la música cuyana y la tonada, toda mi familia se dedica al folclore”, contó.

La cantante proyecta grabar en la Casa de la Música. Aunque domina el estilo tradicional, por momentos, su entonación también adquiere un matiz tanguero. “Trato de defender lo nuestro para que no se pierda”, destacó.

Nota, fotos y video: ANSL.