Las jóvenes puntanas pudieron cumplir uno de sus grandes objetivos y grabar en los estudios de forma profesional. 


Son primas, pero también las une el amor a la música y las historias de vida. Decidieron dedicarse a cantar para, de alguna forma, escapar de la dura realidad que les tocó vivir y demostrar que los sueños se pueden cumplir.

El ritmo al que decidieron ponerle letra es el trap. Este es un subgénero que tiene sus orígenes en el hip-hop; se diferencia de otros géneros por su ritmo, que puede ser lento y la vez rápido, y cuenta con arreglos electrónicos. “Elegimos el trap porque es un estilo que nos gusta, lo seguimos hace mucho y nos sentimos cómodas con él”, dijo Cindy.

Para ellas, el hecho de tener la posibilidad de grabar en los estudios significa un viaje de ida. “Queremos demostrarles a nuestros hijos, y enseñarles que si luchan por sus sueños los pueden cumplir”, comentó Candy, y agregó: “Cuando mi prima me invitó no lo podía creer, el nombre te llena de ilusión, así comienzan a cumplirse los sueños”.

El EP que grabaron en los estudios cuenta con cuatro canciones, dos compuestas y cantadas por Cindy, y dos por Candy. El encontrarse en los estudios significó una alegría y emoción enorme para las primas, fue la primera vez que grababan. Para ambas, la Casa de la Música, significa un antes y después en sus vidas, “Queremos agradecer a la Casa de la Música, al Gobierno de la Provincia y a Anabela Lucero, por permitirnos venir a cumplir nuestros sueños y despegar vuelo en nuestras carreras”.

Nota y fotos: Prensa Casa de la Música.