La actividad se desarrolla todos los sábados, de 14:00 a 18:00, en el Museo del Vidrio de esa localidad, la misma tiene como objetivo brindarle un espacio de capacitación y formación a los lugareños, quienes dedican su tiempo a la fabricación de objetos de vidrio decorativos con esta técnica.

Jarilla a pleno con el taller de Vitrofusión.

Jarilla a pleno con el taller de Vitrofusión.

El Museo del Vidrio es un espacio cultural que forma parte del mega plan “Sueños Puntanos”, que lleva adelante el Gobierno de la Provincia. Está ubicado donde funcionó la antigua fábrica de vidrio, que aún posee la chimenea de ese histórico sitio, con el objetivo de recuperar la memoria y el valor de ese polo productivo que supo brillar antaño.

El taller se encuentra a cargo de la profesora María Cristina Garro, quien se ha capacitado en cursos de Vitrofusión, Mosaiquismo, Placa Vitral y Decoupage, con una vasta experiencia en la fabricación basada en esta técnica.

Además, se desempeñó como profesora de educación inicial en la UNSL, especializada en pedagogía de la formación docente, en la ciudad de Córdoba.

Cristina comienza el taller explicando las medidas de seguridad que se deben tener en cuenta, al manipular el vidrio, para luego explicar el proceso de fabricación: “Jarilla es un muy lindo lugar, la gente me ha recibido muy amablemente, vienen al taller niños, niñas, adultos, abuelos y abuelas que quieren aprender esta técnica. Están entusiasmados con esta tarea que consiste en fusionar dos o más vidrios en un horno especial”.

Garro explicó también que “aquí antiguamente existía una fábrica de vidrio, dada las características especiales de la arena. En el taller nosotros hacemos vitrofusión, con la ayuda de un horno especialmente hecho para hornear el vidrio. Primero se pinta y se coloca en un molde especial que puede ser plato o fuente, bandeja, ceniceros, jaboneras, y con el calor del horno en un determinado programa, toma la forma de este molde que tiene debajo”.

“También se pueden hacer algunos sin formas determinadas, solo objetos planos colocados en una superficie plana. En el taller se les enseña cómo cortar el vidrio, cómo lavarlo y buscarle el lado bueno o malo. El lado malo es el que no se pinta y el lado bueno es donde se realiza la pintura con diversos dibujos y colores. Si es vidrio doble, le permite a la pintura que se formen burbujas, creando una variedad con distintos colores, con o sin burbujas”puntualizó Cristina Garro.

Otra de las actividades que realizan los alumnos del taller es el moldeado de botellas, las cuales se colocan en un determinado molde para que adopten su forma dentro del horno. La misma puede ser plana, luego con un gancho se transforman en objetos decorativos para colgar en paredes o apoyarlas en la mesa.

Por último, Cristina Garro expresó que el taller que se desarrolla en la localidad de Jarilla, se dicta solo los sábados a partir de las 14:00, “a veces dura 4 horas, a veces dura un poco más, a pedido de los mismos alumnos que están muy entusiasmados con la tarea. El museo del vidrio es un muy lindo lugar para que puedan venir a visitar, con los alumnos hemos fabricado souvenirs para los visitantes que llegan desde otros lugares. Además de hacer el recorrido por el museo e informarles acerca de la historia de la fábrica de vidrio, se llevan un recuerdo en vitrofusión”.

Vitrofusión

Es la técnica de fundir y superponer uno a más vidrios utilizando un horno a altas temperaturas. Se puede realizar con el aporte de diversos pigmentos de colores, pinturas esmaltadas, vidrio molido, hilos de vidrio, metales, etc.

Es un trabajo artesanal, ya que cada pieza es elaborada en forma individual, lográndose diseños únicos e irrepetibles. Además, se pueden crear todo tipo de objetos. Los trabajos en vidrio son uno de los elementos más antiguos que hoy se siguen utilizando, actualmente se dispone de nuevas técnicas e innumerables diseños.

Nota y fotos: Prensa Programa Cultura.