La innovación educativa es un concepto creciente en la provincia de San Luis, ya que parece ir encontrando espacios para su desarrollo en distintos ámbitos, incluso en establecimientos de formación ortodoxa. Ejemplo de ello lo da el Colegio N° 11 “Benito Juárez”, de Villa Mercedes, que funciona en lo que alguna vez fuera la Cárcel de Encausados, sito frente a la plaza Lafinur, la primera manzana de la ciudad.

La última apuesta para enseñar “de una manera diferente” es el proyecto denominado “Panificados: producir y compartir”, una actividad que, como su nombre lo adelanta, tiene como eje la elaboración de pan y otros productos afines, pero encarado de una manera transversal. El director del establecimiento, Flavio Rex Guzmán, explicó que la iniciativa “se divide en dos partes, la social y la académica. La primera tiene como fin brindar el desayuno a unos 100 alumnos, mientras que por la tarde se le ofrece la merienda a entre 30 y 40 chicos; nuestra escuela, por ser secundaria, no tiene copa de leche, pero habíamos detectado esa necesidad y así nació el proyecto. Por otra parte la actividad se encuentra intervenida por distintas materias, ya que por ejemplo en matemáticas un grupo se aboca a los cálculos de costos, proporciones y demás, mientras que en lengua se redactan informes sobre lo hecho, y en ética ciudadana se aborda lo relacionado con las normas de bromatología, higiene y seguridad. Actualmente estamos gestionando la habilitación municipal para que el excedente se pueda vender y el emprendimiento se autofinancie, ya que de momento los insumos son adquiridos con aportes de los docentes. Con respecto a los equipos, por intermedio de un padre conseguimos dos hornos que fueron descartados de una fábrica y de los que hicimos uno, mientras que recientemente pudimos adquirir una sobadora y una amasadora”.

Si bien el proyecto se diseñó para los alumnos de 3° año, “la propuesta fue creciendo y hoy participan todos los alumnos, elaborando bizcochitos con chicharrones, prepizzas y otros productos. El año pasado lanzamos una campaña mediante la cual con la compra de un pan dulce, donamos otro a alguna entidad de bien público; ahora la intención es hacer lo mismo con un pan solidario para familias de escasos recursos que serán detectadas por los mismos alumnos, como también merenderos”.

Esta modalidad de trabajo con fines educativos no es la única, ya que en la casa de estudios se llevan adelante otras iniciativas: “También contamos con una huerta orgánica, en la que se cultivan diversos vegetales -añadió Rex Guzmán-, incluso plantas aromáticas, cactus suculenta y desarrollamos un lumbricario para obtener nuestro propio abono, mientras que paralelamente construimos un invernadero que esperamos inaugurar pronto para poder trabajar todo el año”.

El establecimiento cuenta con una guardería destinada a las alumnas que son madres, “para que quienes no tengan con quién dejar a sus hijos puedan traerlos y que estén cerca de ellas y seguros”, indicó el director, quien agregó: “También prevemos transformar un baldío ubicado detrás del predio en una plaza saludable y un anfiteatro”, concluyó.

Nota: ANSL.

Fotos: Gentileza Chiche Herrera