El Estado nacional, en términos reales, disminuyó sus ingresos y gastos. Lo único que aumentó más que la inflación fue el pago de los intereses por deuda. Déficit, más de 180 mil millones de pesos.

El Ministerio de Hacienda, que dirige Dujovne, publicó el balance del Estado nacional para el primer cuatrimestre de 2019. Pese a su publicitado superávit primario, la realidad es que en relación al PBI la cuenta en rojo se mantuvo. El déficit del primer cuatrimestre de 2018 equivalía al 0,9% del producto y el de este año es igual. Es moneda corriente, el Estado nacional incrementó sus pérdidas. En pesos 45.873 millones, equivalente a más de 10.000 millones de dólares.

Para entenderlo fácil, pensemos en una familia. Le ingresó en 4 meses $ 107.695 (un salario cercano a los $ 25.000). Gastó $ 106.610, de esos, en comida, transporte, educación, salud y servicios se fueron casi $ 100.000 y los $ 6000 y tantos restantes, fueron utilizados para progresar. Algo así como $ 1.500 por mes (digamos que compró un calefón de los baratos y todavía le falta un par de cuotas).

Entre lo que ingresó y gastó, le sobraron $ 1084. El problema es, que todavía nos queda por pagar $ 19.170 por los intereses (ojo, solo intereses) de un crédito que pidió a un usurero.

Así están las cuentas de Argentina al primer cuatrimestre de este año.

Dejo un titular y una bajada, del periódico Ámbito Financiero, que es muy preocupante:

¿Por qué preocupa? ¿Qué nos dice? El FMI, controla a Argentina. Que el país se endeudará por otros 5.400 millones de dólares. La finalidad: no entrar en default, cesación de pagos, en este año. Si, en este año.